Menú inferior

OBSERVANDO MUY DE CERCA A OL SASHA CANTANTE EMERGENTE MÚSICA ALTERNATIVA

CRÓNICA DE LETICIA HERRERA HURTADO, Baja California – MÉXICO.

Era una tarde del mes de Julio cuando finalmente me encontré frente a Ol Sasha, coincidimos en la capital de México.

Había emoción, pues llevábamos dos años escribiéndonos y compartiendo algunos temas relacionados con la creación de un mundo mejor, esto sin conocernos en persona.

Charlamos agradablemente algunas horas, y lo que yo pude ver fue a un ser humano determinado y firme en su propósito. Venía para presentar a la comunidad mexicana su Proyecto MÉTODO ENERGYS. Poco tiempo pasó para que comprobara el ardor con el que lo defiende. He visto su pasión y coherencia y compromiso en esta tarea. Ese amor por “la sociedad mejorada” habla de quien es realmente esta persona. Lo vi claramente… por ninguna razón quería desviarse del camino… era su único motivo de este viaje. Estaba enfocado y entusiasmado. Antes había estado en República Dominicana, y continuaría hasta Argentina para finalizar en España.

La razón de su estancia en la Ciudad de México era grabar unas canciones, pues visualizó que a través de la música, podría impulsar su mensaje y llegar a más ciudadanos. De hecho, la idea era que en los cursos de capacitación y en las conferencias que impartiera, pondría las canciones para abrir y cerrar el evento o durante los intermedios en los talleres de Teorema y Fórmula Ave Fénix. Me explicó “Para resaltar la unidad y. también, para dinamizar el evento”. Antes de emprender su viaje, había escrito tres canciones (Dones y Talentos, Consciencia de unidad, Despertar final) para una rapera dominicana. Aprovechó para ponerle letra a unas melodías que rondaban en su cabeza desde hacía años, me dijo, y añadió “Es curioso, nunca hasta la fecha conseguí ponerles letra”. Estaba sorprendido por el suceso. Su inspiración apareció con gran facilidad. Esto era todo lo que él pretendía hacer en relación con la música. Únicamente utilizarla como apoyo, pues recuerden que tenía bien definido su único objetivo en esta etapa internacional de presentación del libro “Creando juntos la sociedad mejorada”… seguía firme y determinado a propagar su mensaje al mayor número de personas posible. Y mientras esperaba el día de su siguiente vuelo, con parada al otro lado del país, Tijuana, sin él proponérselo, empezó a fluir nuevamente la inspiración… componía frases y estribillos para canciones.

Continuó su viaje hacia Ensenada, donde estaría instalado por tres meses y, fue ahí donde la vida misma dio un giro de ciento ochenta grados para Ol Sasha. Hizo algunos contactos para continuar dando forma a la divulgación del Proyecto, pero cada vez con mayor fuerza surgían melodías de su corazón. Entendía que los temas musicales a los que daba forma eran con la única finalidad de complementar la presentación pública de MÉTODO ENERGYS. De repente encontró a uno de sus contactos más importantes, quien lo apoyó de inmediato, y marcó el inicio de la nueva etapa en el camino de Ol Sasha… María Esther, una maestra de música especializada en opera.

Ol Sasha entendió que una experta en la materia sería favorable. Le solicitó ayuda para modular su voz y conocer su textura y registros. Su intención era recibir algunos consejos acerca de las canciones que había escrito.

Los días pasaban. Ol Sasha se involucraba cada vez más con las música, veía documentales de artistas, películas sobre música, consultaba biografías y, por primera vez, prestaba atención a las letras de los cantantes, pues él, desde pequeño, admiró a Elvis Presley y en su juventud a Michael Jackson, pero como ambos cantan en inglés y Ol Sasha habla francés y español, resulta que jamás supo qué decían exactamente sus artistas favoritos. Me señaló en una ocasión “Para mí el cantante es un instrumento más, su voz es el instrumento, seguro que si analizo las letras de Elvis, nunca más volveré a escucharlo”.

Ol Sasha seguía realizando conferencias-desayuno en hoteles y charlas en aulas universitarias, sin embargo, no dejaba de componer una canción tras otras como quien hace churros. La inspiración fluía como el agua de una cascada… es decir, terminaba una y empezaba otra y luego otra y otra más. Parecía que no había fin. No tenía manera de detenerse. Me explicaba sus avances cada vez que lo recogía en la puerta de su apartamento para llevarlo a las clases de canto. Tenía vida en los ojos.

Asistía a sus citas con la música con tanta fascinación y dedicación que las clases se convirtieron en gozo y diversión, parecía un niño con sus juguetes, aunque también había días que traían frustración, pues desconocía el lenguaje con el que hablan los teóricos de la música y los profesionales…. que si la partitura y el Do, Re, Mi, Fa, Sol, que si el Tempo y el Tono, etc. Era un idioma completamente desconocido, pero en ningún momento se desanimó. Dedicado y decidido, lo vi gateando, para después andar, dispuesto a correr una maratón. Seguía adelante, sin perjudicar sus compromisos con la presentación del libro. Con esa nueva chispa de energía que se expandía desde su interior… la vida le estaba indicando un sendero concreto por el que transitar.

En este punto, he de mencionar que la maestra de música, desde el primer momento que escuchó las grabaciones de sus melodías, creyó y confió rotundamente en las propuestas que Ol Sasha le mostraba. También le dijo “Qué lástima que no hubieras empezado antes”. Lo animó, diciendo que tenía buena voz y que sólo era cuestión de educarla. Además, en el transcurrir de las clases y los ensayos, hubo un comentario muy dulce de parte de la experta “La letra y música de las canciones son pegadizas y contagiosas… de continuar así, muy pronto las personas las estarán tarareando, o tal vez cantándolas en el karaoke”.

La música iba llenando cada vez más el Alma de Ol Sasha. Se iba convirtiendo en parte imprescindible de su vida.

Y de pronto sucedió algo grandioso “La voz de Ol Sasha se transformó”. Sí, cambió por completo, hubo una mutación! Evolucionó! Lo curioso del hecho, es que fuera el mismo Ol Sasha el último en enterarse de esta gran transformación. Su voz se escuchaba diferente, ¿cómo explicarlo? Más potente, más presente… con mayor presencia… vibraba! Fue significativo el paseo por la playa y, es muy curioso que un año atrás me explicara que un día caminaríamos los dos con los pies descalzos en la arena de Ensenada. Así lo hicimos y, durante el recorrido, me contaba que sentía como si su voz resonara dentro de su cabeza “Siento como que no pasa por la garganta, noto que va directamente del diafragma a situarse en la zona del tercer ojo”. Ciertamente, se expandía.

Y por primera vez lo escuché afirmar “Voy a subirme a un escenario y cantaré… sí, voy a convertirme en intérprete profesional”. La música y él se fusionaron en una combinación perfecta. Igual como dos manos que se juntan para dar palmas, produciendo el sonido.

Después vinieron días de búsqueda y más búsqueda de un arreglista musical que lograra captar lo que él necesitaba… un ritmo diferente… algo que sonara completamente nuevo. Él sabía cuál era el sonido… ese ritmo siempre lo tuvo dentro como un jaguar enjaulado.

Varias personas le dijeron “Es que no entiendo tu música”… “Es que son composiciones muy complicadas”… “Es que no sé cómo interpretar tus ideas”. Hasta que por fin, cuando ya estaba pensando que no encontraría una persona que lo comprendiera, sucedió, apareció, llegó Jesús Cárdenas, y empezaron a darle forma a esas maravillosas canciones que he tenido la oportunidad de leer antes que nadie.

Así surgió el Rock-Aware, letras “con consciencia” que fusionan diversos estilos musicales ya en desuso, en esta época de canciones enlatadas por ordenadores… melodías lineales y artificiales, con letras poco estimulantes para la sociedad.

Pero esto aún no termina aquí… a la fecha de este escrito, Ol Sasha tiene un centenar de canciones escritas, y por supuesto, un plan proyectado para grabarlas en cinco, seis o siete discos… y está listo para cantarle al mundo lo que su Alma siente.

Ha sido grandioso ser testigo de la transformación de este ser humano que salió de su hogar con un solo sueño sobre sus hombros, sin saber que la vida misma lo llevaría por otros rumbos y derroteros. Es como si aquellos sueños de adolecente siempre hubieran estado ahí sin dejar de palpitar, esperando el momento justo para salir y dar forma a todo aquello que quedó guardado o ignorado, pues la música sólo inició como un leve susurro que fue capaz de oír, y, a continuación, hizo algo concreto con su potencial y su Ser… esa vocecita que al principio era muy leve y disimulada, a sus 54 años, ha subido el volumen hasta hacerse evidente.

Sin duda ha encontrado la mejor forma de comunicarse y llevar esos principios humanistas del Proyecto al formato del entretenimiento. Con esta táctica será más sencillo contribuir a hacer del mundo un lugar mejor. A través de la música se le abren puertas inimaginables y extraordinarios. Seguro habrá gratas sorpresas.

¡Literal! He visto la transformación de la oruga en mariposa.

Leticia Herrera Hurtado, Ensenada-MÉXICO julio-octubre 2018

No comments yet.

Deja un comentario

Ol Sasha - Webmaster