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PARTICULARMENTE PARA TI (Previsualización gratuita)

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Parece ilógico, pero las personas más inteligentes son las peores para trasladarse a otra dimensión. Son las que más entrenamiento precisan, porque están capturadas por la estafa de la inteligencia. Al enfocarse únicamente en la mente y la razón, refuerzan el Ego y anulan el Corazón, silenciando la joya que es el Alma.

Un hombre o una mujer realmente inteligente, construirá argumentos sólidos y correctos y muy racionales para justificar cualquier tema y punto de vista. Cuanto más coherente es la definición, resulta que más se alejan de explorar la esencia misma y su conexión con dicho tema o punto de vista que en realidad es un suceso pasado o un evento que acontecerá, pues la vida jamás es estática. El mundo permanece en constante movimiento, como el río que fluye y en el que no puedes bañarte dos veces seguidas (porque cambia a cada instante). Estas personas suelen quedar atrapadas en las teorías y los supuestos y las tesis antiguas de otros reputados personajes históricos, precisamente por su gran capacidad de interpretar los juicios y asimilarlos correctamente. Es su destreza para elaborar palabras lo que les da seguridad y la sensación de certeza, pero la palabra “lluvia” no moja. No puedes saber el efecto del agua que cae del cielo sin la experiencia directa y la sensación particular de la vivencia.

Muchas personas hablan y hablan y hablan sin decir nada de valor. Habilidad para la oratoria y profundidad de espíritu, son cuestiones bien diferentes. Basta con la perspectiva adecuada, por ejemplo: en vez de mirar un árbol, ver el bosque completo. En vez de definir lo que es una hoja, entender la conexión de la hoja con la rama y el tronco del árbol y sus raíces, de eso trata el texto que estás leyendo, de TOTALIDAD.

El EGO no entiende de totalidad o unidad o fraternidad. El Ego es la imagen distorsionada que a menudo tienen las personas de sí mismas, a falta de mirarse al espejo y traspasar al otro lado para descubrirse completamente. Es la imagen de un YO alimentado erróneamente por el Sistema. La condición de las personas inteligentes que usan bien su mente y se hacen ricos o millonarios o lo intentan, atrapados en la trampa del dinero, se basa en una expresión muy limitada del ser. De ahí nace el deseo de siempre querer tener la razón y necesitar decir siempre la última palabra. Exhiben su inteligencia a la que entronan humillando a los demás. Porque es más fácil atacar el punto de vista de otro que examinar el propio. Al demostrar que la otra parte está equivocada y no sabe nada, se sienten vencedores y superiores. ¿Sabe más el que calla y evita una discusión absurda? ¿Es más rico quien tiene virtud que quien tiene toneladas de dinero? Quién es más poderoso, ¿quién teniendo poder suficiente decide no aplicarlo o quien lo aplica a cada rato para demostrarle a todo el mundo que tiene mucho poder?

La mayoría de las personas se enredan en el Sistema, en vez de elevarse por encima del laberinto de la ignorancia para alcanzar la visión del sendero invisible. Piensan y se convencen que estar de acuerdo con otra persona y coincidir en algo determinado con ella, los hace parecer débiles y manejables, superfluos y subordinados. Serán capaces de defender, incluso algo, remotamente en desacuerdo con ellos mismos, únicamente para ganar el control de la conversación y silenciar a su interlocutor. ¿Se calla para evitar un enfrentamiento o lo hace porque ha sido intimidado?

Aquellas personas que con frecuencia resuelven crucigramas, prefieren la certidumbre a la aventura del misterio. Reaccionan frente a un montón de datos, pero en vez de pensar, lo que hacen es clasificar la información. No deducen la vida, no interpretan el mundo, no sincronizan con la vibración de la energía que albergan todas las cosas, llámese pájaro, árbol, silla, motocicleta, cuchara, cielo, río etc.

Más allá de trepar la montaña, sólo porque está ahí, proponemos el pensamiento que expande la totalidad del ser humano. Se trata de proyectar un contexto que se imagina, no porque se inventa, sino porque se descubre, como el resto del iceberg situado bajo la superficie del mar. Las cosas ya están ahí, aguardándonos. El alma facilita crear el contexto, los conceptos y el propósito. Se trata de especular, indagar, zambullirse en lo remoto e increíble mundo de las ideas para extraer el regalo que la vida sostiene con una sonrisa para nosotros.

Recomendamos silenciar la mente y apagar el interruptor de la razón para escuchar como el corazón bombea la energía que el alma administra.

La velocidad y la gran avalancha de pensamientos conducen a las personas a conclusiones que no corresponden a la verdad, sino a un espejismo del Sistema. Hay ilusiones que se mantienen gracias a unas pocas señales inculcadas desde la infancia. El alma no desecha la razón, integra el sentir del corazón que rechaza la inteligencia desmesurada.

El mayor error de muchos hombres y mujeres consiste en darle más valor a las habilidades físicas que conllevan premios materiales, que a la sabiduría y la tranquilidad de un espíritu alegre y sereno. Esto se debe a que las habilidades son mucho más fáciles de demostrar. Pero las habilidades, hay que ponerlas frente a otras para poder apreciar las diferencias, eso significa que se busca la competición y el enfrentamiento, es decir, vencedor y vencido, triunfo y fracaso, premio y humillación.

Una inteligencia elevada no significa una vida feliz. ¿Existe la vida feliz? ¿Existe la vida plena? Una vida plena, ¿incluye aspectos agradables y algunos más incómodos?

DECIDIR LA VIDA AUTÉNTICA CON LA QUE DISFRUTAMOS

El Sistema elige la colección de opiniones y el abanico de posibilidades de lo que se puede y de lo que no se puede hacer. Suelen presentarse como correctas las acciones legisladas por ley, y aquellas actividades que ya otras personas han realizado con anterioridad. Esta premisa ahoga los atributos del alma. Consigue que algunas personas sean infieles al PROPÓSITO VITAL, traicionando su naturaleza genuina. Se deja a un lado el arrebato salvaje y el espontáneo sentir que expresa la llama del fuego interno. Porque la directriz del Sistema es moldear piezas que encajen perfectamente en la maquinaria, reduciendo toda posibilidad de rebelión de los ciudadanos convertidos en autómatas y soldados del Sistema.

La vida es creación. Existir es inventar a cada rato la propia existencia, de lo contrario, no es existir, es reproducir lo que se espera de nosotros, sin saber quiénes somos y qué podemos hacer y a dónde es que podemos llegar en verdad.

Imaginar y fantasear para concebir. Improvisar, innovar, trazando líneas nuevas con nuestra genialidad. Hay que descubrir, encontrar, hallar, tropezar con algo concreto. Cada persona tiene la oportunidad de alcanzar la mayor expresión de sí misma y, entonces, definir la trayectoria necesaria para la mejor vida posible. Sólo una vez hecho el hallazgo se puede hablar de la VIDA PLENA y con SIGNIFICADO (propósito).

Tenemos que inventar nuestra propia existencia humana. Este invento no puede ser caprichoso o inconsciente o parcial. Debe ser al resultado del Templo de la Vida, cuyos cuatro pilares son el sentir, el pensar, el decir, el hacer. Los cuatro deben de estar alineados desde la armonía y constituir un mensaje final común de absoluta coherencia. Así se crea el mejor mundo posible, seguro, porque está ahí… ¡a nuestro alcance!

La frivolidad y la pereza facilitan al Sistema adueñarse de hombres y mujeres a los que convierte en esclavos. El exceso de inteligencia, también aleja a los individuos materialistas e individualistas de la vida auténtica y plena. Ambos, opresores y sometidos, ni se abrazan ni se concilian, por consiguiente, permanecen en la Tercera Dimensión a falta del segundo nacimiento.

Todo ciudadano del planeta vive siempre en una circunstancia única e ineludible, que se constituye como una oportunidad para aprender y seguir avanzando en la evolución del ser. Ya somos todo en nuestra intimidad. El alma contiene la sabiduría, pero el Sistema la ha bloqueado por siglos de abuso de autoridad y poder exagerado.

La circunstancia no es lo que nos define. El adecuado análisis profundo de la situación y el uso acertado de la voluntad consciente, es lo que logra nuestro crecimiento personal y desarrollo humano. Se supera la adversidad mirándola a los ojos fijamente, no bajando la vista cobijados en la jaula del miedo.

Toda situación puede mejorarse, deben optimizarse los sucesos para crear mayor sosiego y alegría entre la población, la comunidad, el vecindario, la familia o la tribu. Esto es más amplio que cualquier ciencia y más complejo que las matemáticas, pero no será la razón quien provea de soluciones. Todos los secretos y misterios y respuestas, palpitan en el ahora mismo de nuestras almas.

Únicamente las personas que renacen de sus cenizas como el Ave FÉNIX, pueden aportar una semilla fértil para la cosecha de la humanidad que evoluciona, mutando a una dimensión superior.

A diferencia de la montaña, la piedra y la planta y el animal, el ser humano dispone de la capacidad para tomar consciencia de su ser y de la comunidad, de su naturaleza y de la Naturaleza, de su energía cósmica y del Cosmos. Cuando nacen, las personas no son todo lo que pueden ser y serán. Las personas empezamos a existir por nosotros mismos conforme crecemos y maduramos y anhelamos evolucionar. No traemos bajo el brazo un esquema del mundo o un mapa que señala el camino. No hay nada prefijado o impuesto, salvo la pirámide de la autoridad jerárquica.

El Sistema fija reglas y normas y leyes y tradiciones y costumbres y modas y un sinfín de directrices para regir el mundo. Está la libertad para elegir si aceptar y seguir la actividad generalizada, mezclándose uno con el rebaño civil, o por el contrario, escapar del grupo como oveja negra que se libera, ¿tú lo prefieres?

Hay un extenso abanico de posibilidades en nuestra sociedad para ser lo que cada persona aspira ser… o estamos condenados a repetir la historia de nuestros padres y abuelos…

Al ser humano le es dado el libre albedrío, la opción de elegir, pero el marco de posibilidades es muy limitado si nos regimos por lo que nos dicen nuestros familiares y el profesor y el médico y el presentador de televisión y el político y el policía y el sacerdote.

Al ser humano le es dado el poder elegir, pero no le es dado el poder NO ELEGIR, y sin embargo, lo habitual es descartar el derecho y la obligación de responsabilizarnos del propio existir, tomando decisiones, aceptando las consecuencias, comprometidos. ¿No te gusta el mundo en el que vives? ¡Haz otra cosa!

¿Te falta valentía?…

Es un privilegio la capacidad de decidir, un regalo para las personas, un don para el que se precisa cierto talento. Pero ese talento es innato, no se aprende en ninguna escuela, no requiere de títulos y exámenes, ni de asentimiento religioso o aprobaciones oficiales o conformidad legal. Quiera o no, toda persona debe hacerse cargo de sí misma. Debe estar comprometida en cada instante de su vida a existir de la mejor manera posible sin dañar a otras personas, pero sobretodo, sin dañarse a sí misma. Negarse la oportunidad de ser totalmente nosotros, es un suicidio, un comportamiento absurdo, un despropósito existencial.

Hay que poner la propia energía en acontecimientos determinados. Tú promueves acciones y eventos o ¿acatas órdenes? Las órdenes y directrices y normas que sigues, ¿son sabias? Quienes ordenan y dirigen, ¿incorporan en las órdenes su virtud? Los que gobiernan, ¿despliegan sus virtudes?

Todo lo que sucede en el mundo es el resultado de los actos de las personas, no de las Instituciones. Las Instituciones son rígidas y no tienen vida, no se mueven. Las mueven los hombres y las mujeres que las hacen funcionar en una dirección u en otra muy distinta.

Los ciudadanos deben responsabilizarse de sus actos, cosa que no sucede con la montaña, la piedra, la planta y el animal. Son peregrinos del viento o misioneros del alma o espíritus vitales. Son vegetales humanos o soldados del Sistema. Cada hombre y mujer es a su vez un centinela de sus convicciones y un espíritu aventurero que se auto regula. ¿A qué te dedicas? ¿A qué dedicas tu vida? ¿Dedicas tu energía a cuestiones sincronizadas con tus convicciones? Tus actividades diarias… ¿reflejan el potencial de tu alma? Oficio, ocupación, actividad… ¿reflejan tu alma?

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ALEXANDRO ENERGYS - Webmaster