Menú inferior

grecia y la democracia de ayer y de hoy

LA ÚNICA FALLA DE LA DEMOCRACIA ES LA NATURALEZA DE LA MAYORÍA

Prejuicios a parte, la única falla de la democracia, es que la mayoría permanece anclada en la tercera dimensión, en vez de vibrar en la quinta.

En realidad, hablar del ser humano y hablar de derecho positivo ¡es incompatible! Porque no se puede combinar la ley natural, dones y talentos, con el Derecho y las leyes actuales que le usurpan al individuo su soberanía. Sin embargo, aunque unos cuantos vibremos en quinta dimensión, aparentemente, la vida en general transcurre en la tercera dimensión del sistema que rige las cosas del mundo de la civilización de hoy.

Al ser vivo, concretamente a la especie humana, nada le puede ser impuesto por la fuerza, y, mientras la vibración de su alma sea la energía vital que emerge y transciende en la comunidad, toda manifestación es auténtica y autónoma y, nada grave sucede a su alrededor. Sin embargo, cuando le es aplicable el Derecho, a través de medidas relativas a instituciones artificiales y códigos virtuales diseñado para la obediencia, cuando se le dice al hombre y la mujer que han firmado un contrato social con el Estado, la farsa se oficializa y prolifera el fraude que posibilita la cárcel planetaria, en vez de la tramitación espontánea del acuerdo natural sin un “ente” de por medio. Cuando se impone dicho elemento distorsionador es que se empuja a los seres humanos a ingresar en un laberinto plagado de hechizos que confunden y desorientan a las nuevas generaciones que van repitiendo los errores que crecen, porque imitan y copian el comportamiento de sus padres y madres. El pequeño ciudadano que aterriza en la cuna, pasa a ser un esclavo directo del Estado, porque está vinculado al derecho positivo que lo restringe y limita bajo coacción y amenaza a través de constantes procesos coercitivos que merman sus atributos naturales y razón de ser.

Deben obviarse los argumentos del tipo “la palabra democracia me causa alergia” o la sola mención de -política- la asocio a corrupción y “me dan ganas de vomitar”. Son maneras de eludir la responsabilidad que cada uno tenemos en la construcción de una sociedad en la que, ya sea directa o directamente, estamos participando, por lo que hacerlo desde la sana consciencia y la voluntad de mejorarla, constituye una oportunidad para que los hombres y las mujeres alcancemos la plenitud durante nuestra estancia en la Tierra.

Ante un dilema o encrucijada, únicamente hay cuatro opciones y, sólo dos son idóneas. Sin embargo, de las dos opciones idóneas, una lo es mucho más que la otra. Ante la necesidad de afrontar una situación o circunstancia, se puede optar por el azar, tomando la cara y la cruz de una moneda como premisa para elegir Sí o No, La otra más común y popular es la votación, cuya mayoría decide el Sí o el No. Es decir que se dispone de la opción del azar y de la elección popular para resolver un desafío, que modificará el destino de los acontecimientos.

También está el hecho de no hacer nada, lo cuál en sí mismo, el acto, representa una elección. Elección que significa decidirse por la pasividad e implica que sea la influencia externa u otra fuerza de la naturaleza la que se ocupe de accionar el evento. Lo cual tiende a ser algo negligente e irresponsable, y, por ello, está considerada desafortunada.

La otra opción es la propia, la soberanía individual, el libre albedrío particular. Sin embargo, en las cuestiones en las que la asamblea debe unirse para reunirse ante el desafío y tomar conjuntamente una posición que resuelva el dilema, la falta de integrarse a la comunidad es inadmisible, dado que el ser humano vive en comunidad y, las cuestiones que afectan directamente al conjunto, deben ser debatidas y acordadas por todos.

Por consiguiente, descartadas, la posibilidad del abandono y la dejadez por acción pasiva, negligente e irresponsable y, dejado a un lado el acto egoísta que fomenta menosprecio, incluso violencia, por la discordia que ocasiona, resulta evidente que para garantizar la fraternidad y el bien común, los habitantes de un territorio se congregan en sesión formal para alcanzar juntos el acuerdo unánime de manera natural. Esta opción es mucho más idónea y casi perfecta. La señalamos como la más indicada, antes que dejar al azar el destino de la ocasión.

En conclusión: dado que más de tres individuos requieren de unos mínimos de organización para garantizar la armonía convivencial, se establece el siguiente procedimiento como el más apto solidario equitativo e imparcial:

1.- Habrá una figura para la tutela e interacción de los presentes, quien pudiendo ser un adolescente o anciano sabio, también podrá darse el caso de un miembro de otro territorio (sin vinculaciones con los asistentes), contribuyendo el adolescente a divulgar las cuestiones en el Consejo de jóvenes, contribuyendo también el anciano a contrastar los detalles en el Consejo de sabios, y los invitados de otros lugares, todos, juntos, podrán difundir el esquema de funcionamiento, tanto como los hallazgos de las soluciones más creativas a sus propias comunidades y territorios colindantes.

2.- Cualquier hombre y mujer habitante del territorio municipal podrá asistir y participar, siendo necesario que introduzcan sus nombres en la urna de cristal para proceder al nombramiento de la junta directiva responsable del proceso del juicio oral o asamblea ciudadana o congreso extraordinario.

3.- Se introducen los nombres de todos y, antes de sacar la papeleta de parte de un miembro al azar, se nombra el cargo a ocupar, siendo dos los imprescindibles: portavoz moderador y secretario que registra el acta. A continuación, se incorporaran a sus funciones. Sin embargo, en caso de requerirse más interlocutores, el portavoz moderador podrá designar entre los presentes, según su criterio, un responsable del área de salud o de económica o con conocimientos legales u otras cuestiones que pudieran ser necesarias por la naturaleza del tema o asunto a tratar. Debiéndose mostrar conformes con la invitación y pudiendo rechazarla si así lo estimaran oportuno. También se contempla la figura del defensor y el denunciante, ambos actuando en representación del colectivo, sin menoscabo de que el interesado y afectado se exprese por sí mismos sin intermediación o restricción alguna.

4.- Una vez formalizada la junta directiva del proceso, justo después de la elección y los nombramientos, inicia la celebración formal de la sesión que transcurre conforme al afecto y el respeto, la veracidad y las pruebas, el turno equilibrado de palabras y argumentos, para finalmente, desembocar en una propuesta clara y sencilla que votar. Dicha resolución vinculada a lo ocurrido durante la deliberación y el debate, será cumplida por los afectados y protagonistas.
logo

¡Sí! Empezamos de cero, con la página en blanco, sin la obligación del -derecho positivo- que impone leyes que sin embargo, deberían ser nada más sugerencias y orientación para alumbrar el camino y la evolución de la población. Sembrando en las tierras fértiles de las comunidades naranja, regidas por los dones naturales y los principios humanistas y la voluntad consciente del individuo que comprende y se compromete a cumplir la única ley: nunca, jamás, bajo ningún concepto, herir o lastimar, dañar y perjudicar a un ser humano.

Tan sólo crecerá “mala hierba” en los territorios en los que se persista en la tercera dimensión, en vez de vibrar con la potencialidad propia y la totalidad de la energía vital en quinta dimensión. Dado que la bondad impulsa la dignidad y el libre albedrío que gracias a la dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica, suscribe la consciencia de unidad, el afecto y el respeto y la empatía, la fraternidad que favorece el apoyo mutuo y la ayuda recíproca, de manera que el bienestar general y la alegría compartida es lo que produce la quinta dimensión. Porque se trata de la actitud responsable e intuitiva que no permite influencias externas. Es la conducta de “la mejor versión” de los seres humanos que celebran su excelencia en la innovación social mediante sus atributos legítimos e inalienables.

El -derecho positivo- supone mordiscos al derecho natural, la dinámica que celebra los dones naturales como lo son la vida la consciencia y el libre albedrío. Hablar de “ley natural” es concebir la actividad de los hombres y las mujeres que disfrutan de su identidad genuina y de la completa autonomía de sus ideas y acciones y movimientos. El don del libre albedrío, no puede ni debe ser confundido con el derecho a la libertad que te da o te quita el Estado a través de sus instituciones. En todos los sentidos, la libertad completa radica en la capacidad de obrar comprendiendo que nuestra vida es una obra de arte y, que la obra de arte, en sí misma es nuestra vida. Una vida que puede ser mucho más que la vida miserable de la tercera dimensión. La vida a plenitud de facultades, únicamente transcurre en la quinta dimensión, al desplegar los atributos que nos son característicos a cada uno de nosotros.

Por consiguiente, existe la posibilidad de que los seres humanos confeccionen útiles y alternativas, alimentos saludables y un clima de sosiego para la reflexión y la comunicación, consiguiendo que las relaciones interpersonales sean más profundas, reconociendo las afinidades y estableciendo las alianzas que logran mejorar los eventos y los acontecimientos.

Mientras en la tercera dimensión el derecho impositivo del abuso de poder de una autoridad arbitraria sigue lanzando manotazos a diestro y siniestro, las comunidades naranja evitan cualquier tipo de limitaciones que restrinjan las capacidades naturales del ser humano, hombre o mujer, adolescente o anciano. Por lo que sólo aquellos ciudadanos obstinados en quedarse atrás, atrapados en la telaraña que los inmoviliza hasta ser devorados por el globalismo totalitario y la dictadura digital, perecerán por la somnolencia, por su dejadez y el abandono de lo más preciado que disponen: la posibilidad de ser y estar en el mundo a plenitud de facultades.

Quienes sigan indecisos y pasivos, conformistas y resignados a la barbarie que embrutece la esencia del ser vivo que palpita, seguirán empobreciéndose por voluntad propia. Porque puede existir la ficción jurídica y el holograma, pero advertir la verdad con los ojos del alma, es una oportunidad que está al alcance de todos los individuos que se saben indivisibles de su esencia. La energía vital es inalienable e innata, como lo son los dones naturales y las destrezas y habilidades particulares. El alma es intrínseca a uno mismo y no hay Estado que te la pueda arrebatar. Aunque sí existen diversas interferencias, muchas de las cuales llegan desde la ingeniería social y las ondas electromagnéticas. Tanto como los conocimientos impartidos en la educación obligatoria que se convierten en adoctrinamiento y culto a la autoridad.

Nunca puede haber pobreza en un mundo de abundancia. Jamás puede haber miseria en un cuerpo dispuesto con tesoros internos y la herencia de nuestros ancestros impresa en el ADN. Las células hablan, pero no se las escucha, no es común el conversar con ellas. La pobreza, igual como la delincuencia que genera violencia, es un problema creado expresamente para justificar a la policía y los tribunales y las prisiones. Pero es falso que el Estado “protege” a los ciudadanos. Es cierto que actúa a diario de espaldas a los habitantes del país. La mejor herramienta disponible es el esquema ágil y flexible del acimut comunal.

La democracia puede ser la peor o la mejor forma de gobierno. Depende de la voluntad popular, pero sobre todo, de la comprensión de lo “humano”. Por ello son esenciales los cuatro ejes que configuran la estructura que sostiene la opción de la armonía convivencial.

Serán acertadas la enseñanzas que inician en las Escuelas Alternativas Solidarias y se comprenden porque nacen de la experiencia directa y el autodescubrimiento. Será suficiente con la posibilidad de las Asambleas Ciudadanas Libertarias que organizan y planifican la manera de ser y estar en el lugar con énfasis en la ética y la virtud humana. Serán un remache cercano a la perfección, la opción del Juicio Popular Soberano que felicita y supervisa, reprimiendo a quienes se desvíen de la visión y misión. Además, para garantizar la transición, la Agenda Ciudadana Municipal Transformadora existe como puente entre la tercer y la quinta dimensión, entre el Estado y el Sistema y las comunidades naranja que agrupan a los habitantes del territorio municipal.

Aunque partimos del hecho que nos autodenominamos Homo sapiens, resulta obvio que el sentido común es el menos común de los sentidos. Desafortunadamente, el ciudadano embrutecido por las leyes del Estado, se ha convertido en un ignorante de sí mismo, de su vitalidad y potencialidad y, tan sólo en quinta dimensión ocurre el empoderamiento, cuando se quita la venda de las leyes y aprende a observar con los ojos del alma. La ineptitud e incompetencia, tanto como la negligencia y la irresponsabilidad se dan tercera dimensión. Para que la ineptitud deje de producir más ineptitud, padres y madres deben estimular a sus hijos. Los hermanos deben estimularse entre sí.

El Homo Sapiens debe dar paso a una nueva generación de seres humanos que configuran otra realidad y manera de concebir las relaciones e interacciones. La Era Nueva esta en la Tierra. Es una época de transición.

Hay que desactivar el “sesgo de confirmación” aprendido desde niños. Es falso que hay que pedir permiso o disponer de autorización para desempeñarnos. Basta con cumplir la única ley que obliga. Todo lo demás son actos que serán buenos o malos en función de los prejuicios. Únicamente están las cosas que se hacen y las cosas que no se hacen. En cada decisión hay una parte de incomodidad y otra de sensación agradable. No hay decisiones perfectas, como no hay situaciones perfectas o felicidad y seguridad, porque la vida está en movimiento constante. Nada es permanente. Todo es un ¡fluir! .. o un choque y mil golpes por ir contra corriente. La clave se encuentra en el diálogo íntimo y la conexión con la fuente de energía. En la capacidad para conectarse a la vibración, acertando en la frecuencia. Una frecuencia que nunca admite peaje. Es decir, carece de vigilante intermediario o intérprete, de manera que el ese “sesgo de confirmación” está desactivado, anulado, cancelado, eliminado. Porque jamás hay obediencia, sólo libre albedrío.

Así es como entramos en comunión con la verdad. Dotando a la necesidad existencial de las respuestas que surgen en el interior de uno mismo, en las entrañas más profundas de nuestros ser ¡vivo! De la humanidad sincera, honesta y atrevida y valiente que desconoce la vanidad aprendida, la codicia aprendida, la hipocresía aprendida, la mentira aprendida, la violencia aprendida. Estamos ante el desdoblamiento de la especie humana ¡no hay duda ninguna! La inteligencia Artificial y el transhumanismo vienen a acelerar el proceso de evolución de los seres humanos en la Tierra.

La actual civilización moderna se extingue a pasos agigantados, y, este “algoritmo en bucle” termina de hacer explotar el campo de concentración que es el ciberespacio. Para dar paso a la especie sin sesgo de confirmación, sin esa sumisión a la autoridad por dejadez y abandono. Aptos para responsabilizarnos cada uno de los propios actos, ideas y decisiones, asumiendo el control de la vida, eligiendo el destino que surge de la aventura y el juego divertido que significa tener claro tu propósito vital y el proyecto existencial. La responsabilidad social y política del entorno, inicia en las actitudes y las conductas que devienen eventos en la comunidad.

Mientras algunos mueren lentamente y sin agonía, hipnotizados y amaestrados, sedados, por una somnolencia abrumadora, dramáticamente empobrecidos por ignorar sus tesoros internos, los demás, aquellos hombres y mujeres que se conservan ¡salvajes! Disidentes divergentes del Sistema que falla estrepitosamente, sembramos la cosecha. Para que esta forma de comportamiento que ha marcado doscientos años de la historia de nuestra especie, deje de ser un comportamiento prefabricado y programado desde las élites y la cúspide de jerarquía del sistema que todavía rige las cosas del mundo. Para sustituir los defectos y amputar las carencias, son necesarios nuevos hábitos. Nunca se ha tratado de cambiar los valores. Siempre ha sido cuestión de mejorar desde el interior que guarda los atributos más valioso de nuestra especie. Identidad y autonomía, en armonía con el conjunto que garantiza la excelencia humana y la evolución altruista.

Será de adentro hacia afuera, desde la iniciativa particular de cada uno. En el trayecto intransferible, durante esa inexcusable decisión que nadie puede tomar por otro. Será con la naturaleza humana que alberga inmensos atributos desconocidos todavía para una inmensa mayoría. Será entonces, al pasar del círculo al espiral, que se entienda el traslado a la quinta dimensión. Abandonar la tercera, esa dimensión del Derecho y el Estado y sus leyes, y, situados ya en nuestra propia zona privada, ese “detrás del horizonte” que parece inexpugnable y, sin embargo, está cerca, dentro de cada uno.. cuando sabemos percibir las magníficas maravillas, justo cuando intuimos lo más asombroso del cosmos. En esa zona ¡prohibida! por la autoridad que dota de autoridad para el propio gobierno es que surge la oportunidad, el desafío, la aventura para el destino que elijamos.

Con ciudadanos que prefieren mentiras amables y agradables, en vez de reflexiones incómodas que proporcionan la verdad, la completa visión del bosque ¡adiós a la visión de únicamente el árbol caricaturizado! Será posible el acceso a la sociedad mejorada de quinta dimensión cuando consiga cada uno escuchar su voz interior, atender su propia respiración y el palpitar del alma inquieta con ganas de diversión. Es muy favorable la manera de organización que el acimut comunal plantea para asegurar la armonía convivencial.

La estructura de las comunidades naranja son la causa noble del individuo que se legitima a sí mismo y promulga su humanidad. Hombres y mujeres que proclaman su capacidad para vibrar en sociedad, y se unen y reúnen para configurar un esquema de relaciones e interacciones que facilita la comunicación y la participación en las actividades que afectan a todos.

Es la consecuencia de una humanidad madura como tal. La forma radica en el auténtico sentir que expresa autonomía. La identidad de la que emerge el particular sentir que se traslada a las Escuelas Alternativas Solidarias, las enseñanzas de los principios humanistas que conforman la base de la relaciones e interacciones del lugar. Cuyo compromiso es visible en las Asambleas Ciudadanas Libertarias que aseguran la dignidad y la libertad, tanto como el necesario entendimiento en las tareas comunes y las cuestiones colectivas. Es desde los puntos en común, desde las cosas que nos unen, que se dan las platicas y las deliberaciones.

Es posible que los Juicios Populares Soberanos se desarrollen magníficamente si en los mencionados ejes de estructura se han asentado la comprensión de los dones y talentos y el ejercicio responsable de una voluntad consciente. Así fluirán las conversaciones y los debates, enfocados en las cuestiones relajantes y nunca las trivialidades o las cosas vanas insustanciales y efímeras. La conversación constructiva se habrá aprendido en las Escuelas Alternativas Solidarias, poniéndose en práctica durante las Asambleas Ciudadanas Libertarias.

Así que, lo primero es la comprensión de lo primero: la especie humana, lleva décadas dividiéndose, separando cada vez más a la tercera de la quinta dimensión. Hay que ver como se desenvuelve la Agenda Ciudadana Municipal Transformadora, aguardar a que las comunidades naranja vayan consolidándose, mientras el viejo mundo colapsa.

“Ya no hay ideologías, todos frente al mismo adversario: autoridad desbocada e injusta. Injusta porque se imponen ordenes que dañan el libre albedrío, lastiman la dignidad, perjudican el desarrollo de las nuevas generaciones, y hieren la bondad del alma.

En el acimut comunal, la democracia tiene un sentido muy claro: es el esquema de gobierno basado en el origen popular que garantiza la parcialidad y ecuanimidad, además de la fraternidad y el bienestar general. En la estructura político-social de la Agenda Ciudadana Municipal Transformadora, el propósito radica en el hecho tangible de que NADIE determina las leyes. Existe un proceso que detalla las normas y las costumbres que garantizan la armonía convivencial, pero las “leyes” son reconocidas y asumidas, por ende, no se crean ¡se dan por sí solas! y se aceptan voluntariamente. Se legitiman al ratificarse por ser adecuadas y apropiadas y convenientes, ciertos y concretos procedimientos que avalan la armonía convivencial. Es decir, que se evita (como sucede ahora y desde hace mucho tiempo) el crear limitadores de las actitudes y las conductas de los seres humanos. En realidad, la ley positiva, es justamente la limitación de los comportamientos ciudadanos. Sin embargo, plasmar en la Asamblea Ciudadana Libertaria el sentir popular y dejar constancia escrita del modo autóctono habitual de limitarse el comportamiento de los habitantes, es una opción válida para posibilitar el mundo saludable y creativo y pacífico y cooperativo.

Para garantizar el funcionamiento, el Juicio Popular Soberano se reúne excepcionalmente para corregir un desvío y rectificar una falla, pero también para impulsar la felicitación y el estimulo por el esfuerzo y el sacrificio. Porque hay que premiar los avances, hay que centrarse en lo favorable. Por consiguiente, en el marco del acimut comunal, los habitantes del territorio nunca se reunía para generar leyes. Se reúnen para detallar usos y determinar actos y eventos, proyectos y campañas que proyectan los hallazgos, expandiendo el sentir popular que ha quedado por escrito el ejercicio de la practica aprobada por unanimidad. Esta particular filosofía se origina en las Escuelas Alternativas Solidarias en donde las enseñanzas se enfocan en la experiencia directa de los principios humanistas que originan el apoyo mutuo y la ayuda recíproca que parte del afecto y el respeto que genera la empatía. Primero con uno mismo y la autonomía y soberanía individual, para luego confiar en los asuntos comunes de lo colectivo.

La comunidad naranja parte del fluir de la democracia más pura y genuina, donde los cargos que ocupan la gestión pública y el gobierno del territorio, nunca se votan desde la estructura del aparato actual de contabilidad de votos de partidos que forman “las opiniones políticas” imponiendo la disciplina de voto y el culto a la autoridad del líder presidente. Los habitantes nos unimos y reunimos en el espacio común para proponer a aquellos de nuestros vecinos en quienes confiamos por sus características manifiestas, por su experiencia y habilidades y destrezas y los conocimientos que los hacen aptos y adecuados para tal efecto. Es el modo de ser natural del individuo lo que lo ensalza para cubrir un acto publico y ocupar una posición de poder. En esto consisten las votaciones populares, son propuestas de hombres y mujeres cuya trayectoria asegura la excelencia en los resultados.

Una vez recontados los votos, se genera el listado de las habitantes con mayor número de propuestas y apoyos para ocupar el cargo concreto y la función social. Una vez hecha la lista, entonces se escoge por insaculación al que ocupará la posición, previo juramento de ética y virtud, transparencia y verdad, compromiso y lealtad. La insaculación es el procedimiento aleatorio e imparcial de selección. Un niño menor de 10 años es quien introduce su mano inocente en la bolsa de terciopelo y extrae una papeleta con un nombre, y, entonces, ese candidato que ha aceptado el nombramiento, será formalmente legitimado por la Asamblea Ciudadana Libertaria. El escogido por el azar y el destino ocupa el cargo para el cual ha sido reconocido y ensalzado por sus vecinos como el habitante idóneo.

El acimut comunal entiende que el Estado de España, jamás debe dictar y ordenar las normas de usos y costumbres de un municipio. La función del gobierno central es garantizar que la Constitución se cumpla. Sin embargo, resulta que la nación española ha suscrito la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y, la misma figura del rey, que es quien legitima la constitución española, atenta directamente contra su Articulo 1.

Ahora un detalle definitivo: algunas democracias contienen el «mandato imperativo» y, en España, se carece de esta singularidad. Al carecer del mandato imperativo, entonces es falso que los “elegidos por el pueblo” deban fidelidad al pueblo. En España, cuando los ciudadanos votan escogen a aquellos que serán fieles y leales al partido, pudiéndose traicionar legalmente el programa electoral que simbolizaba el contrato con los votantes. La cruda realidad es que un político español nunca se debe al pueblo de España, se debe única y exclusivamente a su partido, su ideología, las siglas y las exigencias de su líder (de ahí la obediencia ciega que automatiza la disciplina de voto que rige en todas las instituciones del país, llámese senado congreso parlamento alcaldía o ayuntamiento). Ciertamente, en sufragio público y notorio, la población española vota y escoge al político, pero a quien elige, el candidato que jura el cargo, se somete a las directrices de su partido, dándole la espalda a los votantes y simpatizantes y ciudadanos en general ¡partido antes que pueblo! Un político puede prometer durante el mitin y la entrevista y la rueda de prensa ¡impunemente! para luego, una vez estando ya en los pasillos del poder, hacer exactamente lo contrario de forma deliberada y sin consecuencias jurídicas (donde dije digo digo diego… y no pasa nada). Sucede desde hace décadas, porque curiosamente, no se contempla la singularidad del «mandato imperativo» que obliga al individuo a cumplir con la palabra dada. Con la responsabilidad de la promesa.

Al prometer algo durante la campaña electoral, y, al evitar desempeñar la actividad desde el cargo para el cual se ha facultado el encargo (si te nombran y después no cumples), la falla debe poder corregirse por constituir fraude y la vulneración del pacto con la población. Cuando está presente el mandato imperativo, entonces se considera publicidad engañosa y debe el político someterte a juicio popular y dictamen ejercido por los habitantes del territorio, es decir, la población que te encomendó la tarea que aceptaste desarrollar.

Cuando los políticos españoles promete y prometen y luego incumplen su compromiso, visto está que nunca sucede nada. Lo vemos en cada nueva legislativa, los partidos tradicionales “de la vieja guardia” aplauden la ausencia del mandato imperativo porque les proporciona legalmente la acción del abuso de poder.

En su programa electoral (municipales 2023), ACIMUT incluye lo siguiente: por voluntad de los habitantes del territorio, previa solicitud formal y sólo en casos extremos de evidencia notoria, suficientemente documentada, se tramitará la consulta digitalmente a modo de Moción de Censura, pudiéndose destituirse a los funcionarios públicos o al legislador de la administración objeto de investigación. Primero se dará el proceso de sondeo, antes de confirmarse la acusación y solicitud directa. Un mínimo de 100 residentes censados en el municipio solicitan la participación general del resto de la población, a través de su celular, para el evento exclusivo presentado en detalle, y, así, todos los habitantes son participantes de la decisión. Fijándose como acuerdo tácito que el resultado transparente sea fehaciente y suficiente para su puesta en practica, es decir, vinculante, y, en caso de hacer caso omiso el titular, queda retratado ante todos, pudiendo finalizar su mandato pero creándose la inhabilitación automática para la vida pública en el futuro. La institución y el pueblo reclamarán la destitución del cargo elegido y nombrado por el mismo pueblo, sin embargo, será su consciencia y voluntad lo que determina el momento de la ejecución de la renuncia formal por petición popular. Así, con este desenlace: la desobediencia es el verdadero detonante para el libre albedrío (cuando obedeces el dictamen de otro, te conviertes siempre en esclavo). Es vital que quien sufre un proceso de acusación popular realice un autoexamen y reflexione, recapacitando en la intimidad, haciéndose cargo de su responsabilidad. Cada uno debe poder actuar desde la dignidad. Dudo que la tenga, alguien que actúa con negligencia ante la petición popular. La consciencia es fundamental para la excelencia humana.

No comments yet.

Deja una respuesta

ALEXANDRO ENERGYS - Webmaster