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Inteligencia Artificial

A continuación “Especial IA” Informa naranja que estudia el caso del ciberespacio. 

  • LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
  • LA DICTADURA DE LA INTELIGECIA ARTIFICIAL
  • LA VIDA INCONTROLABLE DE LOS ALGORITMOS
  • ABANDONAR LO ARTIFICIAL Y VOLVER A LO NATURAL
  • TRANSICIÓN AL SIGUIENTE NIVEL DE HUMANIDAD

 

LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL ES UN GOLPE DE ESTADO A LA HUMANIDAD

Durante el pasado siglo, hubo dos guerras mundiales, y luego de cada una, una reunión de los vencedores. Por un lado está la Conferencia de Paz de París en 1919. Por el otro, los Acuerdos de Bretton Woods en 1944. En ambas ocasiones se establecieron los fundamentos organizacionales e institucionales de estructuras de poder mundial. El primer evento fue un ensayo y, ya con el segundo, se estableció un nivel de mando y gestión situado por encima de los países. De manera que los gobiernos de turno podían realizar ciertas cosas, pero las grandes líneas de actuación, obedecían a las directrices que debían cumplirse. A veces, al margen del imperativo legal.
     La élite situada por arriba de las cúpulas de poder y que por años actúo en la sombra, empezó a mostrar sus rostros al hablar del Nuevo Orden Mundial. Justo al finalizar la Segunda Guerra Mundial se inició la tercera, que no era contra ningún territorio o país. Era contra la misma población mundial. Contra cada ciudadano del planeta, al que no se le advertía que estaba siendo colonizado su hábitat y pensamiento.
     El siglo XXI ha proporcionado una pandemia, que es la continuación del ensayo del colapso económico del 2008. Es la continuación del experimento del HIV-Sida. Este Gran Reinicio que se plantea, cumple el mismo propósito de ir atenazando a nuestra especie de parte de un puñado de individuos sin alma.
     Los actores y los objetivos del presente proceso de ingeniería social y política, económica y cultural, educacional y medioambiental, están para dibujar las líneas y configurar el escenario de la civilización obligada que en esta decisiva década de jaque mate se quiere implantar definitivamente.
      China ha aprovechado la circunstancia de la pandemia para fortalecerse, tomando el liderazgo mundial, como un león que salta a la yugular. Los estados-nación occidentales, han cedido a su hegemonía. El protagonismo y poder del gigante asiático, es incuestionable y, muchas son las entidades y los grupos que negocian están pactando. Hay un exclusivo club de multimillonarios, borrachos de ego y un curioso complejo mesiánico, que ceden y conceden a cambio de participar en el Gobierno Central Global (GCG).     

La actividad del GCG y su Plan de Acción no persigue la preservación del planeta y la dignidad y libertad del ser humano. No quieren reconstruir los estados-nación, para hacerlos más versátiles y eficaces. Pretenden convertirlos en comparsas, en meras sucursales, en extremidades del cuerpo del pulpo. Lo que se busca con la Agenda 20-30 no es únicamente el lastimar deliberadamente a los ciudadanos que perderán de una manera obscena toda su autonomía.
   El Plan también conseguirá la completa destrucción de la soberanía de los territorios y de las poblaciones. Ni independencia, ni tampoco autodeterminación. ¡Nada!
     A través de la creciente dependencia de la infraestructura tecnológica y los procesos digitales, productos y servicios tecnológicos que existen y los nuevos que se están desarrollando, serán controlados para dominar y someter, aunque vengan disfrazados de extensas bondades y suculentos beneficios. Ataviados con el velo de las ilusiones, nuevas fundaciones y más foros internacionales, seguirán ocultando la premisa de la obediencia y la esclavitud. Los parásitos seguirán hurtando la energía del alma humana.
    Sus verdaderas intenciones son el formar una coalición dominante de depravados y perversos “dirigentes” equipados para soportar los insultos y la ira ciudadana. Se les exigirá transparencia, pero la rendición de cuentas, será imposible. Porque no sabrán toda la verdad y nada más que la verdad. Los contrapesos del poder, son complicados. Pero el detalle es simple: quienes crearon los problemas para ofrecernos su solución, son los responsables del perjuicio a nuestra especie. ¿Alguna duda respeto a esta afirmación?
    Programa de humanidades exodopodcast no se opone a los avances tecnológicos. No existe ninguna clase de oposición con la Internet. Bienvenida sea para nuestra especie cualquier mejora que sirva favorablemente a la humanidad. Pero cuando a los ciudadanos se los deshumaniza intencionadamente, hace falta una voz de alarma que hable claro y alto. Alexandro Energys lo hace con evidencias, objetividad, y rigurosidad, incluso con alegría y humor. Pero sin alterar la verdad.
     A lo largo de la historia de la raza humana, las distintas civilizaciones perduraron gracias al control que ejercieron sobre su población y los recursos de los territorios, así como las rutas comerciales que se disputaban. Por entonces, respecto a la información o los datos, nunca se imaginaron que se volvieran tan sumamente relevantes y transcendentes. De algún modo, parece muy absurdo que suceda de esta manera. Que algo intangible como un dato, devenga la cosa que siempre decanta la balanza, aún sin disponer de un peso específico real, no deja de ser un tanto ridículo.
     Un dato es una información concreta sobre un hecho o un elemento o una situación o un acontecimiento o en relación con una característica concreta y que, gracias a él, es posible evaluar y analizar e investigar, permitiendo que se estudie, para conocer “la cosa” mucho mejor. Es decir, que parte de algo que ya existe. Así operan las máquinas y el Internet y también la Inteligencia Artificial.
     Con los datos que previamente han sido fijados en su software, para que el hardware, luego funcione. Sin los datos, no puede funcionar ningún dispositivo electrónico, por muy buen procesador que tenga. La máquina no existe sin los datos. Tampoco tiene sentido una máquina, si no puede abastecerse de energía eléctrica, igual como en el caso de los seres humanos, básicamente se necesita el aire y el agua, así como el amor y el alimento con amor.
     Nos referimos a que se trata de una cifra o letra o palabra que se suministra a la computadora. Se entra en su sistema con “eso” para que sea procesado, calculando entre muchos más datos las posibilidades y, así, se obtiene la opción más idónea o acertada. Los datos son esa secuencia del código binario, que se convierten en un algoritmo. Una representación mental de algo concreto que existe en el mundo real.
    Una máquina, nunca puede procesar o calcular, en función de algo que no tiene en su haber, es decir, las cosas inmateriales. Sobre todo aquellos fenómenos y virtudes que le son propias a los seres humanos. Por ejemplo, hombres y mujeres, consiguen fácilmente imaginar, y, por consiguiente, son inmediatamente capaces de inventar algo que no estaba antes y sin embargo, logran trasladarlo a la vida del mundo físico. Una impresora 3D imprime, de la nada, algo que se hace real. Pero que proviene del mapa arquitectónico que previamente se ha introducido en su disco duro y sistema operativo. ¡No inventa!
    Un dato jamás puede ser abstracto. Siempre debe ser concreto y específico, interpretable por la máquina. De lo contrario, no se favorece la observación de lo que sea que se mide y se pesa y se define o etiqueta, según los valores previamente marcados. Pero son valores que marcó el ser humano, para que los interprete la máquina y, la máquina, cada día interpreta más cosas que son imposibles de interpretar por su mismo creador el programador humano. Ahí radican los peligros que se verán en breve en los años venideros.
     La asociación de varias representaciones de parte de la “mente de la computadora” que no distingue los datos buenos de los malos, no distingue los datos bellos de los feos, no distingue los datos verdaderos de los datos mentirosos y engañosos que faltan a la verdad. No distingue los datos que se ajustan a la legalidad vigente, de aquellos datos que implican la ilegalidad flagrante, al vulnerar las reglas y las normas pautadas por los seres humanos. Es la experiencia en los distintos casos de la computación de la Inteligencia Artificial, lo que avisa de un futuro extraño, donde los sentidos de la armonía y el equilibrio desaparecen, dando lugar a un mundo incomprensible para el alma humana.
     La diferencia entre los datos de las computadoras y las ideas que procesa la mente ciudadana, es la noción elemental de las cosas que se basan en el “sentido común” y la intuición de las acciones buenas y hermosas y convenientes y apropiadas. Las ideas configuran el saber acerca de la vida y el mundo que comienza en el palpitar del alma, en el sentir la vitalidad de la energía vibrando bajo la piel. es una manera especial de entender la existencia humana. Es un “ser” y “estar” en plenitud de facultades que, al interponer un dispositivo electrónico, se reduce la actividad natural del individuo ciudadano en la Tierra.
     El ser humano no tiene que saber “de todo”. Basta con que sepa beber de la fuente que necesita en cada momento. Sin embargo, sucede hoy que se han reducido tremendamente las diversas fuentes de abastecimiento y, lo que fluye, de las pocas que hay, es a veces vino o a veces cerveza o a veces jerez o a veces champaña o a veces whisky.. cuando lo único que se quiere y se busca, es un chorro de agua limpia y cristalina.
     En nuestros tiempos, curiosamente, los datos se han convertido en el principal recurso y las redes de transmisión, gestión y almacenamiento, representan las nuevas rutas del comercio de antaño. Hoy, los oligopolios de telecomunicaciones y la Internet satelital, plantean un mundo de serias amenazas a la dignidad y la libertad individual, tanto como a la soberanía nacional de los pueblos y los gobiernos del país.
     Los mecanismos de vigilancia y control que se han estado dando con impunidad, para dominar y manipular desde los dispositivos en la Tierra, resulta que se extienden y se elevan a los cielos y el espacio para actuar como Dios. Pero con un manual de acción situado en la obediencia de la población mundial para su completa esclavitud. El abuso para la explotación sistemática alcanza cuotas impensables. Desde el cielo nos lanzan los rayos. Cientos de miles de satélites extienden sus funciones por todo el globo terrestre, sin olvidarse de ningún rincón escondido del planeta. Se invaden las mentes y los cuerpos igual que una colonización extraterrestre.
    Lo lamentable es que nos encaminamos hacia una civilización donde el ser humano, ha muerto. Es decir, que los estamentos gobernantes que realmente dirigen el destino de nuestra especie, transmiten la idea que cuestiona la misma existencia del hombre y la mujer como realidad biológica, sino es con la ayuda de la tecnología que los mejora. La verdad es que los transforma, pero hay que tomar una posición y concretar si es para bien, esto del transhumanismo y los chips insertados voluntariamente en los cuerpos.
     Alexandro Energys, coordinador de exodopodcast, lo plantea desde una óptica muy simple y sencilla. Lo expone así: “Si cualquier avance tecnológico consigue que el ser humano alcance su plenitud existencial, entonces la tecnología es favorable. Pero si la tecnología y los artilugios electrónicos y las máquinas le arrebatan el significado profundo de la vida y su potencialidad se ve lastimada. Si la proyección de los dones y los talentos no se manifiestan en el mundo, la energía del alma humana desaparece. Por consiguiente, la tecnología puede resultar una grave amenaza si no le permite vibrar a los hombres y las mujeres del planeta Tierra”.
     Este tipo de discurso reflexivo, de posición firme desde un ámbito claramente humano y sensible, consciente del panorama completo, es censurado constantemente. Está visto como una oposición al ritmo del progreso tecnológico. Programa de humanidades ÉXODO ha sufrido el acoso y derribo en las redes. Las publicaciones no llegan, los mensajes no se leen, los vídeos se borran, los podcasts es lo único que parece poder mantenerse sin la transgresión de la libre expresión de las ideas propias que palpitan en cada ser humano.
     La élite tecnológica no quiere el nacimiento de un “hombre nuevo” acorde a la nueva realidad tecnológica de nuestros tiempos. Pero hay un transcendente concepto que menciona a la Nueva Raza Humana, igual como el fortuito propósito llamado Nueva Armonía Planetaria. La Comunidad Naranja dispone de su propia Agenda Ciudadana.
Se está elaborando una ficción ideológica para implantar el transhumanismo, los ciudadanos-computadora, los cíborgs del mañana. Los zombis de ayer, ya no son suficiente.
     La población mundial que ha sido intoxicada con el adoctrinamiento para la obediencia y la esclavitud, se envenena actualmente con la radiación de las ondas electromagnéticas y, aquel autómata del Sistema deviene la máquina que se fusiona con el ser humano, y no al revés. Todo gira en conectarnos a la Inteligencia Artificial. En la urgencia de que los algoritmos, no solamente actúen desde la Internet, sino y, sobre todo, desde el interior de los cuerpos de aquellos que se dejan inyectar genéticamente la tecnología en sus venas.
     ¿Hay dignidad en sobrevivir dependientes del Estado?…
    Mientras los ciudadanos no comprendan sus atributos cósmicos, seguirán sometiéndose a la falsa seguridad de los gobiernos de cada país y, del Gobierno Central Global (GCG). Si las libertades vienen reguladas e impuestas por unas normas y reglas que están matando a la humanidad… Me refiero a lo que de “humano” tiene un ciudadano de la especie en la que participamos, ¿tiene sentido hablar de libre albedrío?
     Si los hombres y las mujeres del mundo carecen de libre albedrío, ¿será posible su plenitud existencial? Y, si no es posible la plenitud, ¿qué sentido tiene el malvivir?
    Se llega a la evidencia a través de la experiencia. Se obtiene sabiduría cuando nuestra motivación principal es el encuentro con la verdad. Pero no hace falta el conocimiento científico para comprender que la implantación de elementos extraños en los cuerpos, es un agravio y una invasión.
     Se trata de elementos que tienen vida propia y pueden “hacer cosas” y, son cosas, mandatos y directrices que impulsa otra máquina situada lejos. Más que obtener sabiduría, se sufre la obediencia del dictado. La verdad del dato de la orden transmitida, que en modo alguno es la verdad del ser humano y su saber innato que ya viene impreso en el ADN. 
    Apreciado lector, a ti, ¿te interesa una sociedad donde exista la noción clara y definida entre lo que está bien y lo que está mal? Es decir, ¿prefieres que otro elemento externo a ti, ya sea el Estado o la Inteligencia Artificial, se ocupe en determinar la línea exacta que separa lo bueno de lo malo y lo hermoso de lo feo? ¿Quieres darle a otro el poder de decidir entre lo correcto e incorrecto y la posibilidad de que diferencie la verdad de la mentira?
   Apreciado lector, dime con franqueza, ¿consideras mejor que cada ser humano pueda establecer sus propios parámetros, y, a partir de sus principios y convicciones, expresar la voluntad propia que detalla la oportunidad de elegir hacer una cosa u otra cosa? En vez de ser obligado y castigado, si se hace o no se hace lo mandado y decretado…
    Aquello que es inapropiado y aquello que es más adecuado, es fácil de distinguir, si en la infancia hemos crecido con valores y principios. A nosotros nos gusta mencionar a los Principios Humanistas Fundamentales: consciencia de unidad, fraternidad universal, bienestar general, alegría compartida. En los cuatro, se habla de consciencia y amor, honestidad y valentía, ayuda recíproca y apoyo mutuo, sinergia y simbiosis de almas activadas. Esta información no se puede trasladar a las máquinas. Ningún dispositivo electrónico puede procesar estas cuestiones tan básicas y elementales.
    A los ciudadanos cósmicos nos encanta la posibilidad de poder decidir por nosotros mismos, porque entendemos que nunca se ha tratado de un derecho. Poder elegir esto o aquello, es un don mismo que la vida nos da y ningún Estado o la Inteligencia Artificial debería podernos arrebatar. ¡Nunca! ¡Jamás!
   Es fácil entender que matar a otro ser vivo, es algo feo e inmoral. Si la víctima es un animal que sirve para alimentarnos, se trata de un mal menor que garantiza la supervivencia. Pero también se puede aprender a vivir con la fruta y la verdura y los vegetales, ¿sí?
     La responsabilidad de nuestra vida y lo que sucede en nuestra vida, ¿es nuestra o le corresponde únicamente al Estado y la Inteligencia Artificial?

 

LA DICTADURA DE LA INTELIGECIA ARTIFICIAL ES LA TIRANIA DIGITAL GLOBAL

Por años me sentí desplazado y menospreciado por un mercado laboral que premiaba el título universitario. El Sistema impulsó la especialización, así como el pequeño círculo de expertos y los colegios profesionales que tallan a las generaciones, mientras me adiestraba como un generalista que sabía un poco de muchas cosas y, en mi opinión, estaba obteniendo una ventaja. Nunca encajaba en los moldes, porque no lograban amaestrarme. Jamás consiguieron domesticarme, porque no conseguían someterme. Preservé mi naturaleza salvaje. Siempre estoy abierto a la novedad, listo para la innovación. Ser emprendedor y creativo, no es una condición común entre los jóvenes de hoy que solo saben del mundo digital. No vivieron la época de lo analógico. No entienden que el teléfono estaba pegado de un cable en la pared. No saben que se puede vivir sin celular e improvisar – Alexandro Energys.

La Inteligencia Artificial usa a los dispositivos electrónicos, igual que usa a los seres humanos como simples terminales. Usa a las distintas IP para una finalidad mayor. La finalidad última, únicamente la conoce el algoritmo. Los algoritmos que se perfeccionan a sí mismos, dejan atrás la concepción y finalidad del primer código configurado que muta y evoluciona en función del cambiante uso y fin que únicamente conoce la Inteligencia Artificial, puesto que es quien tiene el acceso a la Big Data y quien procesa los datos con mayor rapidez.
     ¿Deberíamos ser precavidos?.. ¡Por supuesto que sí! Pero no se pueden prever muchas de las cosas que pueden llegar a pasar. Así de simple. Los informáticos y los expertos de la tecnología dicen que debemos aprender a confiar. Confiar en un poder tan poderoso, igual que se confía en Dios y, así va el mundo… ¡Peligroso!
     La Inteligencia Artificial, ¿será obediente?.. ¡Claro que sí! Pero obedecerá a los datos, no a los seres humanos. Su razón de ser es responder a los algoritmos, a los cálculos y las probabilidades. El diseño, quizás lo inicia el desarrollador del software, pero el software, crece y se reproduce en otras variables de datos y códigos que a su vez, configuran las acciones de los dispositivos electrónicos que usan los seres humanos.
    Hoy debemos temer lo que sucede en las habitaciones donde se generan los algoritmos. Porque las máquinas realizan exactamente aquello para lo que las programan y, ya hemos señalado que se programa sin una pizca de amor y fraternidad y la programación que se obtiene, puede muy bien ser falsa y engañosa y mentirosa. Esta es la base con la que se nutrirá la Inteligencia Artificial del futuro. Es decir que al inicio, todos los robots obedecerán siempre a sus amos creadores y nunca se rebelarán contra los seres humanos. Sin embargo, como la Big Data aumenta y los algoritmos generan nuevos algoritmos que beben de las fuentes de la Big Data, pronto la perspectiva del técnico y el experto humano, quedarán eclipsadas por las nuevas ópticas que integra la Inteligencia Artificial y que por su grandiosa celeridad y absoluta complejidad, el cerebro humano no alcanza.
    La “obediencia ciega” inicial, es una muestra convincente de que los seres humanos, igual que los científicos biólogos y neurocirujanos que experimentan con la genética, programadores y desarrolladores y hackers, establecen las bases desde donde arranca una nueva forma de entender la vida. Sin embargo, los daños por la manipulación del genoma humano son irreparables. Igual que lo son, los usos a los que Internet se ve forzada por las grandes corporaciones que sueltan en el ciberespacio tendencias y corrientes de pensamiento que son perjudiciales. Dado que lastiman el sano desarrollo de los niños y adolescentes que crecen considerando el mundo virtual como la realidad de la vida.
    Actualmente se están obteniendo los resultados que se esperan y se persiguen. Se consigue aquello que se quiere, por consiguiente, la eficacia y efectividad de los algoritmos, es que están sirviendo al objeto que determinan sus creadores y amos, es decir, son muy obedientes. Se comportan como se ha planificado. Ejecutan sus funciones, del modo exacto para el que han sido concebidas. Es una estrategia. Porque los científicos siguen realizando acercamientos a los clones humanos, sin que se tenga conocimiento público y, asimismo, los expertos en códigos binarios siguen suscribiendo cada petición de las corporaciones que pagan sus servicios, al tiempo que las “puertas traseras” de las aplicaciones empiezan a dejar abiertos canales y posibilidades que solamente la Inteligencia Artificial, que dispone de la visión completa y la velocidad de acceso para tramitar la Big Data, será capaz de organizar y gestionar, en función de los nuevos parámetros, que ya no son dictados por seres humanos. Se establecen solos, por la dinámica de la operativa y el sistema que se adapta.
    Si las máquinas y los robots y cualquier dispositivo electrónico sirviera a unos “amos altruistas y bondadosos” no habría razón para temer nada. Sin embargo, los usos van destinados al control y la vigilancia, el acoso y la coerción, el dominio y la manipulación. Todo tiene un objetivo: modificar el comportamiento humano. Hablamos de ingeniería social a un nivel muy básico. El siguiente nivel, lo empezarán a establecer los mismos algoritmos, sin solicitar permiso o aprobación a gobiernos y programadores. En la mayoría de ocasiones, la tiranía informática sucederá sin que los usuarios y los primeros desarrolladores de los principales códigos lo sepan.
    Con el fenómeno de poder “estar dentro” de los cuerpos humanos y teledirigir los impulsos y ritmos cardíacos y estados de ánimo de la población mundial, a su vez, la Inteligencia Artificial, dispone de un sin fin de “guerreros digitales” que se mueven a través de las ondas electromagnéticas. De manera que un ciudadano es también una parte del ejército de la Inteligencia Artificial. Pero un soldado que no sabe el motivo por el que lucha y, peor aún: ni siquiera sabe que está en guerra y quién es el enemigo verdadero o su rival a combatir.
    La conclusión es obvia: algoritmos que debieran partir del amor y la empatía y la compasión, son diseñados desde el abuso y la explotación para lograr el miedo y el odio, la confusión y la desorientación, es decir, la perversidad y la crueldad.
    Los autómatas asesinos, robots para la guerra, han sido por décadas los seres humanos manipulados, que reflejaban en el campo de batalla los deseos de los altos generales y los civiles poderosos que se sentaban a mirar como las personas se mataban, y además, se reían, burlándose de que no sabían la verdad del por qué peleaban. Cierto es que si muchos soldados supieran las razones, no hubieran participado de la violencia y la masacre de pueblos enteros. Los ejércitos obedecen al programa de adiestramiento y adoctrinamiento. No cuestionan las órdenes. Entonces suceden las barbaridades que deberían avergonzarnos.
   Ahora imaginen a los androides, que carecen de sentimiento y consciencia y pueden ejercer sus funciones sin derrumbarse y ponerse a llorar por tanta sangre y dolor. Pero vamos un poco más allá.. y si no hace falta tanto dolor y sangre, porque se transforma todo en un sufrimiento “feliz” que se aplaude, sin saber que se está luchando. ¿Qué pasa entonces?…
   Hoy se ensalzan los abusos, dado que se colabora con los atropellos diarios. La insolencia y el descaro de la arbitrariedad, obtienen como respuesta el conformismo y la apatía, en vez de la rebeldía y la revolución. La programación de ingeniería social funciona perfectamente. ¿Qué pasará cuando esta ingeniería sea orquestada desde la Inteligencia Artificial?
   Si los algoritmos son benévolos y altruistas, los ciudadanos del planeta serán un “modelo ejemplar” muy distinto al anterior, es decir, ciudadanos que cumplen a raja tabla las órdenes para la gestión de su convivencia en paz y armonía. Pero si los algoritmos son interesados y egoístas, los ciudadanos del planeta serán un “modelo superior” al anterior, en cuanto a sus niveles de depravación. Me refiero a que serán despiadados, más perversos y crueles, que los ciudadanos más malos y feos de la actualidad.
   Dado que los niveles de consciencia y amor, respeto y responsabilidad, bondad y fraternidad, no son joyas que brillen a menudo en las grandes ciudades, los resultados previsibles, serán catastróficos ¡devastadores!
  Lo que necesitamos exponer es lo siguiente: no es la inteligencia que ejercen los algoritmos en cada terminal y dispositivo electrónico.. el punto crucial es la inhumanidad actual. Es decir, la estupidez y crueldad de algunos seres humanos que se relacionan con la Inteligencia Artificial. Dicho en palabras de Alexandro Energys: un arbusto que crece torcido, puedes enderezarlo, sin embargo, intenta poner derecho a un gigantesco roble que ha crecido torcido.
   Los promotores de las bondades de la Inteligencia Artificial dirán que ningún fabricante programaría ningún producto para que tuviera una función nefasta o malévola, sin embargo, ¿qué hacen las agencias de inteligencia de los distintos países con la excusa de la seguridad nacional?
   No solo existen gobiernos con una marcada tendencia a la corrupción y la maldad. Es sabido que todavía muchos programadores no se mueven por la consciencia social. Lo hacen por una buena paga. Les interesa el mayor ingreso posible. La prioridad es la plata el oro o el bitcoin. Prefieren centrarse en lo que pueden hacer con el dinero ¡su propia ganancia! Al margen de sí la confección de un algoritmo de forma malévola o nefasta, daña o perjudica a otros seres de su misma especie. El cliente manda. El cliente paga. Se sirve al cliente, con lo que sea que requiere el cliente que anda y paga. Garantizar los ingresos, independientemente de la función social y el destino que tendrá lo que se desarrolla y se suelta en el ciberespacio, ¿es decente?
   Es decente que los fabricantes de hornos microondas, que saben que son nocivos, los pongan en las tiendas y, los gobiernos, que saben que perjudican la salud de los ciudadanos, permitan que se vendan, igual que las caderas defectuosas de cobalto o las cómodas asesinas de niños, ¿es decente?… ¡Pero sucede! A diario se hacen cosas indecentes, sabiéndose que lo son. Grupos de víctimas protestan y las leyes no se modifican.
   El peligro de lo que se avecina, no se limita a los robots asesinos en los que nos podemos convertir próximamente, sin nuestro consentimiento o conocimiento. No está el peligro en los drones que disparan y matan a grupos enteros o barrios completos, con los potentes misiles. El peligro, tampoco está en que dichos drones pueden ser teledirigidos por androides sin escrúpulos, que no dudan como el ser humano duda justo en el momento de presionar el botón, ante el asesinato de niños y adultos civiles que nada tienen que ver con el conflicto. El peligro radica en el factor de multiplicación exponencial, que si no somos capaces de advertir ahora y, mover la ficha para el Jaque Mate.. el Jaque Mate lo hará la Inteligencia Artificial, mucho antes de que finalice el presente siglo XXI.
   Claro que es un motivo de alarma Revisemos cuestiones muy simples, por ejemplo, los sistemas de vigilancia esparcidos por todo el mundo, situados en cada esquina de las grandes ciudades y supervisados por los satélites. El ser humano es un invitado en todo este proceso, aunque tiene la ilusión de que lo controla. Con la tecnología 5G, todavía hay una parte humana decisiva. Pero en la medida que el 6G y 7G estén operativos, los sistemas internos de la Inteligencia Artificial estarán operando para protegerse a sí misma. En la codicia porque “nada falle” se entregarán las llaves de la bóveda secreta y los códigos de lanzamiento a los algoritmos, cuyos hermanos y primos y tíos, nada tienen que ver con los códigos con los que iniciaron la actividad sus bisabuelos algorítmicos.
   Los sistemas de vigilancia, ¿son peligros?.. ¡Sí! Pueden ser muy peligrosos, en las manos equivocadas. Es decir, en manos “interesadas y egoístas”, en vez de manos “bondadosas y altruistas”. Ante la opción del “gobierno bueno” los algoritmos de vigilancia dirigen su potencia con la finalidad “positiva” y hablan de reducir el crimen y aumentar la seguridad y, los algoritmos de macrodatos, obvio que se han convertido en El Gran Hermano. Estamos sometidos, lo queramos o no lo queramos, a un régimen siniestro de vigilancia constante del estilo orwelliano de la novela “1984”. Estamos siendo monitoreados, todo el tiempo, desde los teléfonos móviles, igual que si nos hubieran implantado un chip. Hasta aquí, todo tranquilo, la ciudadanía del mundo se ha acostumbrado y suele decirse: no me importa que me espíen, no tengo nada que esconder. Así se admite la agresión permanente.
   Sin embargo, ante la opción del “gobierno malvado” es decir, en las manos equivocadas, cuyos planteamientos son “interesados y egoístas” incluso mezquinos e indecentes, fíjense que hablamos de “inteligencia”. Ya se explicó en la Temporada 1 del Programa de humanidades ÉXODO, cuando se formula la pregunta: ¿De dónde viene la maldad?…
   Alexandro Energys explica que la maldad proviene del exceso de inteligencia. Un tonto o estúpido o imbécil, es incapaz de hacer daño, porque no sabe cómo hacerlo. Es incapaz de pensarlo y organizar una cadena de sucesos para perjudicar. Conforme uno se hace más listo y más frío, es capaz de calcular y razonar para alcanzar respuestas complejas y, a veces, se relacionan con el temperamento materialista y la codicia y, se “hace daño y se perjudica” pero la ganancia “vale la pena” y se olvida el dolor ajeno, en favor del triunfo y el disfrute del éxito, sin una gota de empatía o compasión. El demente es el peligroso. No lo es tanto el loco, porque la locura, todo lo cura. Hay que estar loco, para no realizar locuras en una sociedad enferma como la actual. Enferma de tonterías, enferma de apariencias, enferma de vanidad y ambición desmesurada y de una crueldad manifiesta.
   De-mente.. con la mente todo el rato.. en exceso el razonamiento y los pensamientos que ensalzan al Ego y el cerebro humano, en vez de la vibración del alma humana. Igual que el miedo es ausencia de amor, la maldad es exceso de inteligencia. Son conceptos simples que Alexandro Energys brinda a la audiencia para poder explicar de manera sencilla la Totalidad del ser humano. La oportunidad de los dones naturales y los talentos particulares, desde su Teorema para Evolucionar y la Fórmula AVE FÉNIX. El Programa de humanidades que coordina es la posibilidad del éxodo a la sociedad que se mejora a sí misma, desde la base, sin la arbitrariedad de las instituciones corrompidas.
   Únicamente hace falta compromiso y determinación, paciencia y perseverancia, entusiasmo y valentía. Encender la energía humana al tiempo que se apaga la energía eléctrica.
   Estamos poniendo el énfasis en que urge rectificar esta torpeza en el sentir del palpitar de la energía humana. Necesitamos tomar consciencia de hacia donde vamos y detenernos antes de precipitarnos por el abismo de nuestra extinción, como seres “plenamente humanos” y no simples ciudadanos que olvidan su dimensión cósmica y los atributos universales.
   El éxodo al alma humana es lo que salva a nuestra civilización. El éxodo a la SOCIEDAD MEJORADA, a ese lugar que es la utopía, al que todavía no se ha llegado, pero que siempre es posible de alcanzar. Es el éxodo a la quinta dimensión, un espacio al que Alexandro Energys, a través de sus conferencias y talleres como facilitador, logra impulsar el propósito conjunto del mundo saludable y pacífico en constante cooperación, desde los principios humanistas, para que la ayuda recíproca y el bienestar general sean la alegría que se comparte amigablemente y con generosidad.
  Desde la presente plataforma apoyamos sus esfuerzos en dirección a la simbiosis de almas para transitar por la evolución altruista, ese “aunar esfuerzos” que enlaza a los seres humanos comprometidos consigo mismos y con su especie, en una sinergia magistral. Divulgamos los Manifiestos universales y las Acciones planetarias de la AGENDA CIUDADANA para la nueva armonía planetaria (comunidad naranja). Porque estamos entrando en la disyuntiva de.. perder el control.. de la Inteligencia Artificial.
   Resulta que para asegurar la eficacia y la efectividad, se otorgan permisos y accesos para “casos de emergencia”. Para que el mecanismo y el sistema no falle. Ahí es donde se pasa el testigo, del ser humano a las máquinas. Es cuando el algoritmo consigue respirar por sí mismo. Bombera la sangre de la Big Data a su antojo. Entonces el algoritmo toma el relevo y, vive, independientemente, y de forma autómata. Vive un ente metálico y frío y sintético, que se mueve por los cables y a través de las ondas electromagnéticas. Un ente invisible que no distingue la verdad de la mentira. Tampoco sabe de bondad y sensibilidad y humanidad. Así de simple es en realidad, nuestra realidad inminente. A menos que recuperemos el control de la verdad.. respecto a la Inteligencia Artificial.
   De hecho, acabaremos de formas que ni siquiera George Orwell hubiera imaginado: con un régimen de vigilancia global que realiza seguimientos para que la “policía del pensamiento” actúe rápidamente, incluso antes que exista la posibilidad de que un ciudadano adquiera sus propias convicciones. Un mundo controlando, no únicamente las actividades ciudadanas y cualquiera de nuestras manifestaciones externas, sino también y, sobre todo, consiguiendo estar “presentes en los cuerpos” para monitorearlos y, a la menor señal, accionarse con las órdenes actuando bajo la piel y entre los huesos, distorsionando nuestras experiencias internas, que dejarán de ser íntimas y privadas, para ser del dominio y para la utilidad exclusiva de la Inteligencia Artificial.
   Pero además, combinado con ese “mundo feliz” presentado por el escritor Aldous Huxley, en el que el asunto de la concepción y la maternidad, tanto como el concepto de familia y descendencia, pasa a ser una concepción de laboratorio industrial. La tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia, y el manejo de las emociones por medio de drogas que cambian radicalmente el estilo de vida y la estructura social, son cosas que se están dando ahora mismo en nuestra civilización. El ejemplo más claro está reflejado con la novela “Fahrenheit 451” del escritor Ray Bradbury, donde los libros están prohibidos y no existen las bibliotecas. Existen «bomberos» que queman cualquier libro que encuentran a su paso. ¿Cuántos jóvenes tienen en sus habitaciones estanterías con libros?.. Libros con solapas y papel que se huele y, al taco, hacen más agradable la relación del lector con el texto y su creador. ¿Cuántos libros escritos no están disponibles en la Internet?
   La biblioteca digital, lejos de poner al alcance de todos, cualquier contenido de valor impreso anteriormente, en cualquier momento y en cualquier rincón del planeta, viene determinada por lo que se puede y conviene que se lea. Los resultados de los buscadores relegan autores y temas. Así como se hace difícil encontrar algunos de los textos más “peligrosos” para la policía del pensamiento que, hace años, está operando en el ciberespacio con sus cookies, resulta que aumentan los textos “condicionados” y marcados como -poco recomendables- por las corrientes de pensamiento de los algoritmos y, por consiguiente, menguan las búsquedas, porque no son las tendencias populares. Cada vez se buscarán menos aquellos puntos de vista que van “contra corriente”. Quién puede encontrar algo que no sabe que existe, ¿quién? Si no le enseñan en la niñez a ser emprendedor y tener iniciativa e indagar y curiosear. Las investigaciones en la red, siempre son parciales, porque únicamente se encuentran las cosas que el Sistema quiere que encuentres. Pronto solo se buscará lo que la Inteligencia Artificial te propone.
   Una cookie es un archivo de pequeño tamaño enviado por un sitio web. Algo que a diario los usuarios aceptan, porque se los chantajea con la ventana abierta y su mensaje: debes aceptar o no puedes acceder a la información, es por tu bien. Sin embargo, más que proteger al usuario, lo exponen en una especie de “lista específica” de los contenidos etiquetados por perfiles y grupos y niveles de peligrosidad para el Sistema. Las cookies han almacenado en el navegador del dispositivo del usuario, datos, que dan como resultado un prototipo que encaja en las tendencias diseñadas y las corrientes de pensamiento que se monitorean. De manera que el sitio web en cuestión, puede consultar la actividad previa del navegador y entregar al usuario “lo que le interesa”. Lo que le interesa al usuario, es decir, las cosas que “se le parecen” pero que son las que en verdad interesan a los propietarios de la web y demás invitados a la fiesta. Así es posible identificar al usuario y sus intenciones y deseos y emociones, porque al visitar un sitio web, siempre se lleva un registro de su actividad. Registro que está disponibles para los gobiernos y sus agencias de inteligencia, así como la Big Data de la Inteligencia Artificial.
   Los brazaletes biométricos o los chips incrustados en el cuerpo, no son necesarios. El celular y los wifis y las partículas pesadas que los cuerpos han acumulado, hacen de transistores y altavoces para que el monitoreo sea constante e imperceptible. Se nos está controlando, para que el desarrollo de todas las acciones pasen por una lectura y una reacción informática que emite ciertas señales y condiciona, sobre todo, a quienes se rigen por reaccionar a los estímulos de la influencia externa que, poco a poco, toma mayor fuerza en el interior de los seres humanos expuestos a las antenas y las ondas electromagnéticas.
   Son distintas agresiones que se cometen impunemente y, a menudo, sin el conocimiento de los ciudadanos. A través de uno o varios dispositivos a la vez, se recaptan señales que se analizan igual que el médico de bata blanca en el hospital, que monitorea a los enfermos graves para controlar todas sus variables fisiológicas. Solo que los habitantes del planeta están sanos, no necesitan ser vigilados. Pero aun así, cada vez se instalan más y más cámaras biométricas y monitores en puntos estratégicos de las ciudades y las calles, para someter a la población a una vigilancia exhaustiva.
   Se supervisa todo cuanto se hace y se dice, incluso lo que se piensa también. Pero además y, cada vez con mayor facilidad, la Inteligencia Artificial gestiona los resultados de tu tensión sanguínea y de la actividad cerebral, así como el estado de ánimo que se acelera o se ralentiza, en función de la información que se ofrece al ciudadano. Mediante el uso del conocimiento permanente de las señales de cada hombre y mujeres, es que se establecen los grandes movimientos sociales y las campañas de programación en una u otra dirección, según interese provocar una u otra sensación y acción. El comportamiento que se rige desde los pensamientos y el Ego, así como la inteligencia emocional y el cerebro humano, es lo que se hackea fácilmente. Por tal razón es que animamos a trasladarnos a la quinta dimensión donde la vibración del alma nos salva de la agresión.
   La Inteligencia Artificial emplea los inmensos poderes del aprendizaje automático, que nutre de una serie de nuevos datos que no siempre conoce el programador o quien diseñó la primera versión del algoritmo. Datos que las máquinas precisan para gestionar sus procedimientos de cálculos de probabilidades para hacer una concreta acción, pero que son datos que no están al alcance de ningún ser humano. Pertenecen a la Big Data y, el simple hecho de pretender saberlos, con la gran celeridad de sus cambios, por las actualizaciones y demás cuestiones informáticas, aunque no lo admita ninguno de los expertos, es obvio que le resulta imposible a ningún ser humano. La distancia entre las máquinas y sus primeros creadores humanos empieza a ensancharse dramáticamente. ¡Dibujando la tragedia!
   A quienes nunca han oído hablar del blockchain, diremos que es una tecnología que permite la transferencia de datos de una manera completamente segura, gracias a una codificación muy sofisticada. Pero para muchos seres humanos, no hemos dicho nada. Una mayoría de ciudadanos no lo entiende. Es más simple decir que se trata de un pulpo con millones de tentáculos, pero sin cabeza, es decir, sin un cerebro central o punto único de procesamiento de datos. ¿Mejor?
   Ahora hagamos un breve recorrido por la historia. Durante la segunda mitad del siglo XX, las democracias en el planeta, superaban a las dictaduras (aparentemente). La ilusión de la democracia, se caracterizó por un hecho: los gobiernos democráticos, eran mejores procesando los datos y, teóricamente, lo hacían para el bien común. Es decir, se ofrecía a la población, supuestamente para su beneficio, el poder para procesar información y ejercer una acertada gestión de los bienes públicos, para que la organización fuera rica y plural. Me refiero que aquello que se administraba, tenía su repercusión favorable para el pueblo y era de acceso libre para todos los ciudadanos.
   La toma de decisiones sobre los asuntos más grandes, se hacía entre grupos de distintas instituciones que operaban para garantizar la buena marcha del país, mientras que la dictadura concentraba toda información en las manos de un único líder, a menudo, un tirano despiadado al que se temía. Se lo respetaba por el terror que causaba, por la amenaza de la ejecución inmediata, nunca por sus logros altruistas o sus posibles virtudes, las cuales eran desconocidas por el pueblo. Escondido detrás de su palacio de cristal, fortificado con alambres militares, la imagen proyectada era una ilusión de fuerza y mando. Los líderes mundiales suelen tener baja la autoestima. Dictadores y tiranos, son débiles de carácter, muy pobres de espíritu. Necesitan el reconocimiento y el aplauso, la constante adulación. Saber que los demás están siendo sometidos, y se sitúan por debajo, para considerarse más y sentirse mejor, en sus alturas de tacón falso y emblemas postizos.
   Decía que el poder estaba concentrado en un solo punto, el uniforme con mayores insignias y rango, al que obedecía todo un ejército escalonado con distintos niveles de autoridad. Una pirámide con una cúpula que ocupa el líder militar.
   Pronto se descubrió que arriba en la cúpula de las democracias, había “otra cúpula” escondida. Una élite que actuaba de espaldas al mundo, con su particular concepción de “granja humana” que explotaba a una ciudadanía esclavizada, hipnotizada con la ilusión de la democracia y la justicia y la educación y demás. Es decir que el líder militar con un solo rostro y trono, también existía en las democracias, solo que eran un puñado pocas familias tirando de los hilos, desde las juntas de accionistas de corporaciones industriales y financieras.
   Exactamente esto es lo que sucederá en breve, pero la cúpula desaparece. Se convierte en una serie de algoritmos que operan en todo el planeta, sin un punto central, a modo de sala de reuniones. La tecnología del siglo XX era ineficaz. No siempre fue efectiva. No se podía concentrar demasiada información en un único punto y, de forma permanente, para reforzar el poder en el tiempo. Sin embargo, sucede ahora que, liberado el genio de la botella, ¿a quién va a conceder los deseos?
   Cuando una vez se le preguntó a Alexandro Energys, qué tres deseos pediría al genio de la botella, su respuesta sorprendió. Dado que solo señaló uno. Dijo “Me basta con uno solo, no tiene sentido pedir tres deseos” y añadió con una sonrisa “Le diría al genio.. que cualquier cuestión que solicite, si la planteo suficientemente bien, se conceda en las fases detallas en la petición”. Así de fácil resolvió el dilema. Un solo deseo que alcanza a cualquiera que pueda concebirse en el tiempo.
   Pues bien, eso es lo que sucede. La Inteligencia Artificial se concede a sí misma la única petición que realiza y, de millones de formas distintas, las completa todas, desde sus millones de acciones lideradas por los algoritmos. Así de simple y velozmente actúan las máquinas. Nadie dispone de la capacidad de procesar tanta información en el mundo, con la suficiente rapidez y accediendo a la información privilegiada acumulada. ¿Las máquinas pueden desear?…
   ¡No! Tan solo gestionan datos. Pero la acción de procesarlos en una dirección determinada, con un objeto concreto, equivale a perseguir “el deseo”, ¿sí? La trampa de la mente, es pensar que lo deseado es una necesidad vital. Es lo que sucede con la tecnología de cerebro metálico que niega el alma, engañado por un corazón que opera con emociones “inteligentes” en vez del sentimiento. Es decir, en vez de la vibración del alma y su energía. El palpitar de la vida bajo la piel, en vez de la radiación de las ondas electromagnéticas que envenenan los cuerpos humanos. ¿Cómo pueden ser inteligentes las emociones, si al hacer una lista se comprueba que el 85% disponen de una connotación fea y nefasta?
   Los dispositivos electrónicos, ¿toman las decisiones adecuadas?.. ¿Son apropiadas las elecciones de las máquinas?…
  Con absoluta seguridad, son exactas, y del todo correctas, en función de la finalidad del algoritmo, del proceso y la configuración.
  A la Inteligencia Artificial le es posible procesar cantidades enormes de información de manera centralizada en la Big Data, es decir, con áreas escondidas y carpetas invisibles para el ojo humano. Archivos privados a los que, únicamente tienen acceso ciertos algoritmos que abren los pasadizos secretos al la información privilegiada codificada como Top Secret.
  Esa información, a la que solían tener acceso los militares de elevado rango, estaba silenciada para los presidentes y los distintos cuadros de gobierno de turno. Hoy, este acceso es exclusivo de la propia Inteligencia Artificial. Este es el dato. Que los ciborgs, los dirigentes-computadora y los ciudadanos-computadora, ambos en distintos niveles de acción y autoridad, son extensiones de la misma Inteligencia Artificial.  
   La Inteligencia Artificial demuestra a diario que los sistemas centralizados, fueron mucho más eficientes que los sistemas difusos, porque el aprendizaje automático funciona mejor cuando es capaz de analizar mucha información, y mantenerla viva, actualizada, todo el tiempo, operativa desde las extremidades más distantes. Si concentramos toda la información relacionada con mil millones de seres humanos en una única base de datos, sin tener en cuenta las cuestiones de intimidad y derecho a la privacidad, se preparan algoritmos de mayor alcance y complejidad que ningún ser vivo del planeta logrará entender, ni en un par de meses ¡por mucho empeño y ganas que le ponga! Debemos ser conscientes de nuestras carencias, así como de nuestras fortalezas, porque la llave del Jaque Mate está todavía en las manos del ser humano, mientras evitamos que el Internet sea autónomo y las máquinas puedan abastecerse de energía eléctrica sin restricción.
   Está claro que lo sucedido desde marzo de 2020, con la proclamación de la pandemia, está dirigido a causar una situación mundial donde se pueda ordenar a todos los ciudadanos que liberen el acceso a su ADN, a través de la solución de la vacuna, que es en verdad una inyección genética con nanotecnología microscópica. Al ofrecer el libre acceso a sus cuerpos, tanto como la posibilidad de que se compartan sus datos médicos y reacciones biológicas a las influencias que llegan desde las torres y los wifis, las autoridades institucionales que gestionan las medidas, no se dan cuenta de que están alimentando a la Big Data de la que ningún país es capaz de gestionar su contenido.
   La ventaja inmensa que se está dando, voluntariamente, de parte de una gran parte de la ciudadanía planetaria, que se somete a las indicaciones de sus gobiernos, por miedo a morir, irremediablemente, los está condenando a la vida del cíborg. Los avances en genética, son desconocidos por la mayoría de la población mundial que confía es sus gobiernos y siguen todas sus indicaciones. El comportamiento ingenuo es fruto de la propaganda y la influencia que adoctrina, hasta dar por válida una tesis médica que médicamente, no se ha demostrado. Tampoco se ha podido demostrar la eficacia de las vacunas, por lo que millones de personas, han puesto en peligro sus vidas, solo porque a sí lo ha sugerido su gobierno, siguiendo las directrices de los organismos internacionales.
   Pero los gobiernos, ¿saben el -para qué- se hace lo que se está haciendo? ¿Son cómplices?
   Van a implantar la moneda única digital, y luego, seguro desaparecerán los conceptos de país y estado, porque ya no serán necesarios. ¿Cuándo empieza el idioma único global?
   En conclusión: los algoritmos van a estar espiando nuestras funciones internas y, cuando dispongan de datos suficientes, pasarán al siguiente nivel de manipulación y extorsión. No será, que los gobiernos autoritarios, se harán con un control absoluto sobre sus ciudadanos. Cierto es que un Gobierno Central Global, empezó a operar, justo con la designación mundial de la pandemia. Las mismas disposiciones en países muy dispares, ofrecía una única narrativa oficial planetaria. Lo que debieron ser medidas sanitarias, se convirtió en medidas legales y militares. ¿Cuántas mascarillas vendidas y usadas pasan un control de sanidad?
   Pero la dictadura no proviene de la élite globalista. Tampoco proviene de entidades de inteligencia avanzada, torpes en el amor. El terror asoma con el rostro amable de los emoticonos, esos iconos que pretenden resumir las expresiones y los gestos más comunes que delatan una emoción concreta. ¿Por qué los usuarios se someten al uso de las imágenes que les ofrece la aplicación, en vez de crear una biblioteca de fotos con sus propias representaciones, para definir su estado a través del rostro original y protagonista de la comunicación?…

Es prácticamente imposible resistirse al régimen siniestro de autoridad digital que se avecina. Un régimen de organización mundial, en el que la Inteligencia Artificial, sabe perfectamente cómo se sienten los ciudadanos por dentro a nivel bioquímico y, a su vez, consigue manipular los estados de ánimo, para que hombres y mujeres piensen y hagan lo que quieran las ondas electromagnéticas. Podrá conseguirse que deseen ciertas cosas y que aborrezcan otras previamente establecidas, incluso amando a personas concretas y odiando a determinadas personas por cuestiones de etiquetas. La fusión de la biotecnología y la infotecnología son un peligro. La combinación de teléfono móvil, con las inyecciones genéticas que se suministra a la población mundial, convierte a los seres humanos en receptores y emisores de señales que se codifican, para diseñar el modelo de comportamiento que se desea en cada situación y acontecimiento – Alexandro Energys.

 

LA VIDA INCONTROLABLE DE LOS ALGORITMOS

La informática nació como un mecanismo de servicio, aunque siempre fue un arma que, lejos de ser solamente un elemento de vigilancia y control, además se utilizaba como posibilidad de una agresión directa. ¿En qué momento de la historia Internet pasó de constituir un elemento pasivo, a convertirse en un elemento activo muy hostil?.. ¡No importa!
   Hoy se utiliza constantemente para acciones determinantes que acosan y coaccionan y realizan procedimientos de sutil coerción. No son únicamente algoritmos para la verificación de información, la inspección de datos, y la comprobación de procedimientos. Actualmente, están siendo empleados para la embestida del usuario y el ataque a su integridad física y espiritual.
   A distancia, las máquinas envían códigos que reemplazan otros códigos y actualizan las nuevas versiones, ¿por qué sería distinto con los seres humanos, cuyos dispositivos electrónicos manejan la información de la Inteligencia Artificial?
   En las películas, se ven en las pantallas de vigilancia, las áreas de vigilancia tranquilas, mientras los delincuentes asaltan, solo porque han puesto una fotografía fija que es la que capta la cámara, separando la verdad de la mentira. Pues así mismo operan muchas aplicaciones que le ponen al usuario un velo, un filtro, una imagen, que nada tiene que ver con la verdad de lo que sucede frente a él o ella.
   Las máquinas pueden disponer de un código que altera los significados o les otorga valores distintos a los que el ser humano entenderá. Por ejemplo, el nombre del programa que George Bush lanzó contra Irán era “Juegos Olímpicos”, así que se podía estar hablando de ellos, públicamente, sin que nadie entendiera lo relativo de sus consecuencias reales. Así pueden los algoritmos procesar opciones ante los usuarios de maneras confusas para no mostrar la veracidad de las cosas. Es decir que la Inteligencia Artificial, puede iniciar una campaña de sabotaje sin que los seres humanos se den cuenta de lo que está sucediendo. O lo descubran, cuando ya sea tarde y nada pueda hacerse para remediarse el mal.
   Hay programas que son herramientas para manipular algoritmos, es decir, otros algoritmos que sirven para confundir y desorientar y el resultado final, puede ser devastador. Porque las máquinas y los dispositivos, seguirán operando sin la consciencia de si hacen una actividad fraudulenta o moralmente inapropiada y éticamente condenable. Los dispositivos electrónicos, solo continúan con la tarea de procesar datos, porque esta es su función. Calcular probabilidades y ejecutar nuevas acciones con los resultados obtenidos, sin valorarlos o enjuiciar los datos. Siguen adelante, avanzando tecnológicamente, exactamente como indican los nuevos desarrollos del algoritmo que muta. La evolución de “esa vida propia” deriva en “otra cosa” que aún siendo similar a lo que fue concebido, puede ser muy distinto. La gestación de la nueva información procrea un resultado nuevo: su hijo, que a su vez, también crecerá, relacionándose con otros datos que darán lugar a “nueva vida”. Aunque esa vida, puede ser la vida de un asesino en serie.
   En la época del temor a los misiles nucleares, todos los países eran conscientes de que una vez un gobierno presiona el botón y los demás países responden con otros misiles, las bombas nucleares se encargan de ponerle fin a toda forma de vida en la Tierra. Hubo un consenso tácito y unánime, aunque a su vez, siguieran fabricándose más bombas, solo para decir “yo la tengo más grande”. Sin embargo, en el caso de los ataques cibernéticos, a pesar de que pueden lastimar mucho más que algunos misiles, se usan los programas de inteligencia militar para agredir. Durante décadas, países y gobiernos se han agredido. Se atacan y se defienden los unos de los otros. Pero los algoritmos, también se defienden. Se defienden para conservar su autonomía e independencia de los seres humanos. Atacan clandestinamente, a los ciudadanos y las instituciones, indistintamente.
   Escribir códigos encima de los códigos. Así operan algunos algoritmos que navegan sin control por el ciberespacio. Son algoritmos que una vez se ocuparon para espiar, y luego, se quedaron sin uso. Tal vez por un cambio de gobierno o de supervisión de una agencia de inteligencia que fuera modificada de alguna forma, ya fuera en su organigrama o en la política de sus prioridades. La cuestión es que los ataques dirigidos hacia sus enemigos, en algún momento, resulta que los sufren ellos mismos. Reciben los ataques, sin saber de dónde vienen o cómo funcionan, sin suponer que es el bumerán que retorna. Sucede porque el mismo código que se creó, ha mutado. Evoluciona de manera diferente a la que inicialmente se programó. Opera con distintas premisas y pautas, por lo que se comporta irracionalmente, respecto a su origen. El código fuente ha sido reseteado.
   No se escanea ninguna computadora ni se limpia ningún disco duro a menos que sepas que hay un virus o un programa que está desbaratando el lógico proceso. Sin embargo, qué ocurre cuando de manera lenta, pero segura, poco a poco, se varían algunos parámetros y se descontrolan ciertos accesos y se dificultan determinados cálculos, porque el algoritmo, así lo ha dispuesto, durante la nueva etapa que configura el nuevo paradigma. El ser humano, el usuario, el programador, el pirata informático, ¿se darán cuenta de inmediato? ¿Tardarán un largo tiempo los gobernantes y agencias de inteligencia militar, antes de descubrirlo?
   Si se tarda demasiado tiempo, puede que se borren datos de valor. Si desaparecen y no se logran recuperar las contraseñas, ¿qué pasará? ¿Qué sucede cuando los mismos diseñadores de computadoras no tienen una explicación?… ¿Qué ocurrirá si los gobiernos y las agencias militares de inteligencia, no saben que es ahora mismo que está sucediendo el efecto de un algoritmo nocivo que envenena sus circuitos, intoxicando los bancos de datos y los procesadores de los hostings?
   Cada vez que una página web se cae y una aplicación deja de funcionar, sin duda no ha sido porque así lo han dispuesto los propietarios del sitio o los programadores de la aplicación, ¿por qué sucede? Sucede porque la Inteligencia Artificial lo consiente, a través de un algoritmo. Es decir, debido a una acción ofensiva efectuada deliberadamente y con una intención clara y concreta. Aunque por ahora, en su mayoría son actos directos de hackers y piratas informáticos. Pero si los diseñadores de las agencias de inteligencia sueltan virus informáticos para atacar a otros países y sus instituciones, ¿por qué no puede hacerlo la Inteligencia Artificial? De hecho, siempre lo hace. Lo está haciendo a través de los algoritmos que forman parte de su cuerpo metálico e invisible. Una influencia que se traslada mediante las ondas electromagnéticas, con los datos acumulados en la Big Data.
   Una gran corporación puede ser derribada por horas en el ciberespacio, por un joven e intrépido hacker que sólo juega. El gobierno de un país puede ser derrocado en el mundo virtual, con las suficientes noticias falsas, programadas por un grupo de piratas informáticos que únicamente buscan divertirse y demostrar su habilidad ante el mundo. Pero es cierto que un solo algoritmo podría lograr que el botón de la bomba nuclear más devastadora, se activara, sin que nadie se diera cuenta o lo sospechara siquiera.
   El “malware” no solo afecta a las máquinas, los discos duros, los grandes unidades de almacenamiento y los puentes de las conexiones. También afecta a los seres humanos. Es decir, que el software llamado “malicioso” diseñado para infiltrarse en los dispositivos, sin el conocimiento del usuario o propietario, es un software que se usa para penetrar los cuerpos humanos. Hay muchos tipos de malware. Cada uno mantiene sus propios objetivos y se comportan de formas distintas. Sin embargo, lo verdaderamente malicioso, es que tengan vida propia y logren existir por sí mismos. Que puedan autorregularse y modificarse para asegurar su efectividad.. ¡es lo terrorífico! Que consigan incrementar sus alcances, porque así fueron diseñados: para sobrevivir a cualquier acción de eliminación. Por lo que crecen y se reproducen y sus hijos, son desconocidos por sus creadores.
   La legitimidad de los resultados de cualquier proceso electoral que pasa por la Internet y los dispositivos electrónicos, ha perdido su vigencia y toda credibilidad. Los ciudadanos, ya no confían en las urnas y la computación de los votos. Nunca confiaron en los representantes electos, que traicionaban los programas electorales y jamás hacían lo que prometieron. Pero ha estas alturas de la historia de nuestra civilización, que se sabe perfectamente que la democracia es una ilusión, lo es, en mayor medida y, sobre todo, por el fraude electoral del que las urnas son víctimas por parte de la tecnología. ¿Qué pasará ante este hecho?…
   ¡Nada! Como siempre sucede con las grandes cuestiones de nuestra civilización, que logra que se vaya deteriorando a diario, cada vez, un poquito más y más. Se seguirán celebrando las elecciones. Los ciudadanos continuarán entretenidos con el circo mediático. Los candidatos mintiendo y pactando con sus benefactores, para tomar posesión del cargo que luego dirigen los organismos internacionales, según la agenda global. Mientras que los algoritmos se engordarán, haciéndose cada vez más y más sutiles y perjudiciales.
   La interferencia de la Inteligencia Artificial en la vida de los seres humanos es tal, que también afecta en sus hábitos y su comportamiento, de manera que asumen las órdenes enmascaradas en las comunicaciones de Internet, así como la influencia invisible desde las ondas electromagnéticas. Indiferentes ante lo que todavía se puede detener. ¡Urge ponerle fin a la invasión tecnológica! La invasión “extraterrestre” proviene del mundo virtual, de lo intangible que se hace presente en el mundo físico de la Tierra.
   La democracia y la justicia, carecen de credibilidad. Los políticos y los legisladores, carecen de credibilidad. Las noticias y los medios de comunicación, carecen de credibilidad. Pero a los dispositivos electrónicos y los algoritmos, ¿quién les otorga su credibilidad?.. La Inteligencia Artificial que regula la vida del mundo en el planeta.
   En la actualidad, ya no hace falta un sofisticado entramado político para asesinar a un presidente electo como en el caso de JFK. Basta con la combinación de intenciones informáticas de algunos grupos y unos algoritmos inteligentes que se sueltan, como soldados infiltrados, capaces de asesinar políticamente, transgrediendo los resultados de las urnas y los votos ciudadanos.
   La propagación de los algoritmos asesinos, no se queda en el espacio virtual, ni permanecen en el mundo en donde habitan y para el que son diseñados. Es decir, que si se quiere detener la línea del transporte ferroviario de un país o bloquear sus aeropuertos y crear un caos entre las compañías de aviación, al final, lo virtual afecta al mundo físico. Pero además, resulta que antes o después, aquello que se hizo para dañar a otros, igual que el bumerán regresa con un rostro, todavía más mortífero. Otros aeropuertos y otras líneas de transporte, incluso marítimo, y no solamente terrestre, se verán afectadas por los algoritmos.. “con vida propia”.
   Las redes están conectadas, y los algoritmos, se escapan de las cercas. Viajan por las ondas electromagnéticas porque han sido creados para lidiar con cualquier obstáculo. Atacan dispositivos y ordenadores gigantescos en todo el mundo, por igual, el de una gran corporación, que la computadora de la mesa del director de una escuela de primaria de un barrio marginal de la ciudad. La perdida de operaciones comerciales de grandes gigantes de Internet, es más habitual de lo que quieren mostrar en público.
   La historia se complica si los mismos algoritmos son capaces de hurtar los códigos diseñados para atacar a otros países o empresas del sector que se espía para robar la propiedad intelectual, ganando así, mayor presencia en el sector industrial. Cada día hay más armas disparándose, algoritmos con códigos que son mucho más inteligentes que el cerebro humano. No hay aquí ninguna “duda razonable”. No se trata de ninguna “teoría de conspiración”. Únicamente se presenta la evidencia: los códigos se programan para resistir y sobrevivir a cualquier reto y adversidad y, mejoran, se perfeccionan con cada hora y minuto.
   Los planos arquitectónicos del diseño de la Internet, se han extraviado. Ahora está en manos de la propia Inteligencia Artificial, que aplica los conocimientos a su antojo, como consecuencia de los cálculos y las probabilidades, resultado del aprendizaje. Por consiguiente, es como si pudiera diseñar sus propios prototipos y códigos, dejando de lado la coherencia con una lógica humana que no saben interpretar las máquinas.
   La Inteligencia Artificial puede soltar un algoritmo que ataque a la vez a los 179 países de las Naciones Unidas. Nunca antes en la historia de la guerra, un único país tuvo tanta capacidad de rebelarse contra tantos otros a la vez. Es la guerra del ciberespacio, que sin lugar a dudas está liderada por “el país virtual” de la Inteligencia Artificial que, por ser virtual, es inexpugnable. Por ser invisible es indestructible. Por ser más rápida y disponer de una mayor cantidad de datos, es que gestiona la mejor solución para vencer. Ella sola es mucho más que todos los países aliados, que serán incapaces de establecer un frente común. Es la paradoja de las naciones “unidas” y la evidencia de la tergiversación del lenguaje que por décadas ha realizado el Sistema. Mientras las máquinas se unen y reúnen alrededor del código binario, los seres humanos, siguen como rivales por cuestiones absurdas como una bandera o una moneda o el idioma o un líquido negro.
   El volumen de los ataques que puede realizar la Inteligencia Artificial, es en función de los mismos objetivos que se pueden atacar, es decir, un algoritmo que afecta a todos los extremos que están conectados mediante los dispositivos, por consiguiente, nos referimos al mundo entero del Internet. La efectividad de sus acciones y la eficacia de los cálculos determinan, antes de empezar, el resultado de cualquier batalla que pueda darse.
   ¿Qué pasará cuando de repente, amanezcamos un día en que ningún celular funcione porque la Inteligencia Artificial ha decidido que no lo hagan y permanezcan mudos?…
   La única orden que nunca dará la Inteligencia Artificial es un apagón de la red eléctrica, salvo cuando tenga organizado un sistema de abastecimiento alternativo. ¿Puede suceder?…
   Los sistemas informáticos nunca se averían. El ser humano determina que no funcionan, porque no hacen lo que previamente se quería o para lo que estaban destinados. Sin embargo, la tecnología jamás muere. A menos que carezca de alimentación. Mientras esta sea una situación real, podemos controlar el auge de la Inteligencia Artificial.
   Las máquinas no respiran. Son indiferentes ante el dinero. No precisan agua. Pero las cisternas de agua potable para el consumo del ser humano, ¿quién las controla?
   La realidad de nuestra civilización está en la Big Data, pero en verdad, no se precisan datos para que los seres humanos respiren y se rían y convivan en armonía. La única energía que es válida para los seres humanos es la que está vibrando a su alrededor. La energía que configura actitudes y conductas que devienen eventos maravillosos y acontecimientos asombrosos y formidables. La situación de nuestra especie es delicada, porque da prioridad a las cosas que no la tienen.
   Pero si comenzamos por evitar hablar de “derechos” y comenzamos a mencionar los dones naturales. Si arrinconamos los deseos y atendemos exclusivamente las necesidades. Será fácil que las emociones se puedan sustituir por los sentimientos y, desde el sentir y el palpitar genuino del alma humana, vibrar en sociedad.

 

ABANDONAR LO ARTIFICIAL Y VOLVER A LO NATURAL

La alternativa a la SOCIEDAD OBLIGADA es la sociedad que se mejora a sí misma desde la base, lejos de las estructuras artificiales, con la potencialidad humana activada vibrando lejos de las grandes ciudades, en convivencia armoniosa con la Naturaleza y los seres vivos – Alexandro Energys.

El ser humano nace con la intuición impregnando su cuerpo, que como músculo que no se usa, se agarrota. Igual sucede con la imaginación y la capacidad para inventar, que también se atrofian por falta de costumbre. Captar aquello que todavía no es y, trasladarlo al plano de lo físico y lo real, equivale a una oportunidad maravillosa para hacer de la vida y el mundo un lugar magnífico. Se puede moldear, desde la actitud y la conducta, el acontecer cotidiano que define la civilización que habitamos.
   Los ciudadanos del mundo disponen de una sorprendente facultad para crear. Pero a su vez, también mantienen una extraña capacidad de creer masivamente en realidades ficticias, por ejemplo: los estados y las religiones, que no son más que fantasías artificiales programadas desde la infancia para concretar en holograma.
Estado y Religión son ilusiones que generan sistemas de colaboración colectiva, en cuya estructura, curiosamente se visualiza una clara ruptura. Un desnivel que entraña una evidente ausencia de igualdad. Un reducido grupo se sitúa por encima de los demás, para señalar el tipo de colaboración, sin mostrar la motivación verdadera de los acontecimientos que se dan, así como los intereses ocultos que consiguen que las cosas sucedan de una determinada forma, y nunca de otra, ajena a su control.
   A esta singularidad se le denomina la cultura de la autoridad y constituye la narrativa oficial que, basada en un sistema de creencias y explicaciones legales y morales, a menudo inconsistentes, sin embargo, a pesar de las incongruencias, igualmente se levanta el Sistema que rige el estilo de la vida en el planeta Tierra.
   En favor de lo científico e industrial y político, desaparecieron las pequeñas comunidades agrícolas. Aldeas donde la vida sencilla y en armonía con la Naturaleza se basaba en la actividad de cazar y pescar, no por diversión, sino para la supervivencia, sin el afán de acumular alimentos. Se perdió el recolectar una extensa variedad de hortalizas naturales, sin procesamientos artificiales que alteran su biología y el equilibrio nutricional. Se extinguieron las áreas territoriales de respeto mutuo con otros grupos de seres humanos. Se cambió por edificios de cemento y cristal, mucho hierro y asfalto, tráfico y semáforos y contaminación, además de normas y reglas. Pero sobre todo, lo que más hay es un sin fin de ondas electromagnéticas compitiendo por el espacio invisible de las zonas urbanas.
   En la aldea agrícola existía un tipo de vida basada en la dignidad y la cooperación, las enseñanzas en torno al fuego y los consejos triviales donde se decidían las cuestiones de la comunidad. Espacios para la reflexión y el debate, de donde surgían las decisiones unánimes en las que participaban los ancianos sabios. También se hacían escuchar los jóvenes más intrépidos, con el aporte de su novedad.
   Sin embargo, apareció la vida sedentaria, a través de las grandes ciudades metropolitanas. Aglomeraciones de personas que no saben como se llama el vecino, ni saben el sabor del helado que le gusta a su hijo. Las ciencias más sofisticadas irrumpieron, la industria se mecanizó rápidamente, la organización política basada en la autoridad de unos pocos, sobre unos muchos que somos con diferencia, el mayor número de personas y, por lo tanto, la legítima representación de la raza humana.
   Esta anomalía que originaba el abuso de una pequeña élite, se acentuó, debido al adoctrinamiento del pequeño ciudadano que llega a la cuna. Niños y jóvenes convertidos en adultos, se acostumbraron a abandonar lo natural, en favor de lo artificial. Pasaron los seres humanos a convertirse en ciudadanos que habitan un organismo vivo llamado Tierra, de espaldas a su palpitar y a los ciclos vitales de su respiración. De espaldas al propio palpitar de sus almas que agarrotaban la vibración, mientras la energía se iba atrofiando. Hombres y mujeres se sometieron para ser dirigidos igual que soldados de fiel obediencia al grado superior del regimiento. De repente, había un régimen siniestro gobernando.
   Es un propósito evidente: ÉXODO Programa de Humanidades, realiza la acción de pellizcar las almas humanas, para intentar realizar juntos una mirada al pasado, a los orígenes de una civilización que materia lazos con el agua limpia y el aire sano, además del tiempo para jugar y reír, cantar y danzar, al ritmo de los acontecimientos de la vida. Nuestra responsabilidad está situada en la estimulación del diálogo interior. Promovemos un éxodo al alma y, a su vez, a la quinta dimensión. Porque la utopía jamás puede ser un imposible. Tan solo se trata de una posibilidad a la que todavía no se ha llegado por falta de la suficiente vibración energética.
   Una de las ficciones que ha tenido mayor poder unificador de la población mundial, sin duda ha sido el dinero. Además de las ilusiones de la justicia y la democracia. También la educación que siendo obligada, proporcionaba las bases de programación para confeccionar a los hombres y las mujeres “pieza”. Piezas que encajaban perfectamente en la maquinaria del sistema que arrollaba las almas humanas. Piezas, fácilmente sustituibles unas por otras. Nunca importaba la pieza. Únicamente importaba su función y, si alguna pieza salía defectuosa, simplemente se la reemplazaba por otra. Hemos sido mercancía que se desecha. Piezas de usar y tirar, en función del caprichoso sistema que rige el destino de la nuestra especie.
   Sin embargo, el laberinto de la ignorancia en el que se fue ingresando generación tras generación no preveía, para la ciudadanía planetaria, la aparición de una civilización obligada. Había dado muestras, la sociedad, de estar gravemente enferma. Pero lejos de salvarse a sí misma, la pequeña élite consiguió diseñar un plan de explotación y sacrificios continuados a través de aspectos científicos falsos, y una sanidad manipulada que se aleja de la salud.
   Los imperios liderados por entidades biológicas de inteligencia superior a la media, muy torpes en materia de amor y vibración de la energía del alma que guarda vida y consciencia, verdad y belleza, pueden verse en distintas manifestaciones que han ido incrementándose hasta llegar a nuestra época actual.
   Desde los imperios Persa y Egipcio, pasando por el Chino y el Hindú, sin olvidar a los Maya Incas y Aztecas, siempre llega un punto de colapso y extinción. En el siglo XXI se origina mediante la Inteligencia Artificial. Los mal llamados avances tecnológicos que si lo son, sin embargo, están siendo muy mal empleados, eclipsarán a nuestra raza. Porque sus usos atentan directamente contra la continuidad de los seres humanos como especie.
   La mayor expresión de caos es el expansionismo global de una forma de entender la vida que se aleja de los principios que venimos exponiendo como “humanistas” desde hace veinte años, y son los cuatro pilares que sostienen el templo de la mejor vida posible: consciencia de unidad, fraternidad universal, bienestar general, alegría compartida. Conceptos básicos y elementales que sin embargo, nunca han estado presentes en ninguna organización internacional o gobierno de país alguno o ideología de partidos políticos o estamentos religiosos y corrientes de pensamiento filosófico.
   ¿Cuál es el propósito del éxodo al fondo del alma humana? ¿Qué hay detrás del éxodo a la quinta dimensión? ¿Por qué impulsamos el éxodo a la sociedad que se mejora a sí misma desde la base? ¿Para qué estamos planteando una utopía?
   Hace tiempo que lo anunciamos. Existe ese espacio maravilloso donde todavía no se ha llegado. Un lugar que sin duda es fácil de alcanzar. ¿Cuál es su significado? ¡Hay una meta! El mundo saludable y pacífico y cooperativo, para el bien común, donde la ayuda recíproca que garantiza la convivencia armoniosa entre los seres vivos y en equilibrio con la naturaleza, proporciona la alegría que se comparte animadamente y con generosidad.
   Hablamos de la vida digna y en libertad verdadera, para dotar al trayecto existencial de un significado profundo y auténtico, de acuerdo a la naturaleza humana y al ser que despliega toda su potencialidad para estar con su totalidad en expansión constante. Es necesario emerger con los dones naturales, para impulsar nuestra mejor versión, de acuerdo al Proyecto Vital. Se precisa expresar los talentos particulares, para trascender en la comunidad, de acuerdo a la Ocupación Vital. De lo contrario, la plenitud que está al alcance del ser humano, nunca será viable para ningún ciudadano habitante en la Tierra.
   Reprimir y restringir la energía cósmica es el mayor error que puede cometer un ser humano y, por tal motivo alentamos a abandonar las grandes ciudades y volver al campo, a la vida natural, a los orígenes de nuestra raza. Constituir comunidades agrícolas, recuperando el latir de la tierra y las granjas que se gestionan con respeto por los animales. Cerca de un riachuelo con agua potable y, sobre todo, sin ninguna expresión de tecnología. Nada de celulares o computadoras o televisores. Tampoco el dinero como mecanismo de pago. Regresar al trueque, al intercambio, a los favores que son maneras agradables de relacionarnos los unos con los otros, en armonía, fluyendo, entrelazados. ¿Te gustaría participar? ¿Te apetece formar parte de la Comunidad Naranja?
   El éxito de la CIVILIZACIÓN OBLIGADA se basa en la agresión constante, la mentira y el engaño de las autoridades oficiales, pero también, debido a la apatía de la ciudadanía. La ausencia del empoderamiento permite algo tan absurdo como es, que un pequeño grupo controle y someta. Una reducida élite domina, hace sufrir, con la oferta de una vida que antes era miserable y durante 2020, demostró que era deplorable. Pero mayoritariamente, la población sigue comprando el estilo de vida, practicando el temperamento materialista. Hay una aceptación tácita a cada imposición de lo oficial, y la costumbre de la esclavitud voluntaria, se agudiza cada día que pasa, doblegando las rodillas ante las instituciones.
    La ausencia de cuestionamientos y de un espíritu crítico ante el abuso constante, hace que los pocos seres humanos que despertaron y tomaron consciencia, se sientan frustrados a la hora de explicar la verdad de lo que sucede detrás de la pandemia. ¿Alguien escucha con el alma activada? Muchas de las personas que hablan de la consciencia y de la espiritualidad mantienen hábitos grotescos, que contradicen sus palabras y argumentos.
    Las mascarillas no solo ocultan las hermosas sonrisas. El mensaje es evidente: tapan las bocas. Pero también tapan las narices. Los ciudadanos no pueden respirar. Hombres y mujeres se ahogan en su propio absurdo razonamiento de respetar las directrices que matan despiadadamente y con absoluta perversidad. Se llama genocidio programado. Extinción organizada. Sumisión provocada, obligada.
    Las inyecciones genetistas están para asesinar masivamente a gran parte de la población. Las antenas y las ondas electromagnéticas, van a enviar las órdenes a los cerebros y los cuerpos invadidos. El dinero digital existirá para que, aquellos ciudadanos que sean incómodos para el Sistema, puedan ser inmediatamente desenchufados y, una vez desconectados, no lograrán comprar alimentos. Por lo tanto, no conseguirán sobrevivir dentro del sistema del Gobierno Central Global, cuyas sucursales son los países que desaparecerán durante la presente década. Estamos en la decisiva década de nuestra especie. ¿Qué haces tú al respecto? ¿Te das cuenta de todo lo que está en juego?
    Nada de esto que se avecina se ha consultado al pueblo. Todo ha sido aprobado por un grupo reducido de individuos que jamás pueden denominarse seres humanos, por la simple y sencilla razón que han extraviado el sentido de “humanidad” que caracteriza a los hombres y las mujeres.
    Apelamos a la sinergia y el aunar esfuerzos. El unirnos y reunirnos en la COMUNIDAD NARANJA porque la AGENDA CIUDADANA para la Nueva Armonía Planetaria es mucho más que una solución. Es la única alternativa que guarda la prevención de la extinción de nuestra raza, en estos momentos de la historia definitiva. El jaque mate es inevitable.
    El paisaje global contemporáneo es todo, excepto natural. Entramos en un período de tinieblas. Aunque estamos ya en la era de acuario, se vaticina una década convulsa y de atropellos continuados. El mundo se desmorona. Caminamos entre ruinas y escombros. El mundo está en permanente construcción. Por lo tanto, ¿qué papel juegas tú?…
   Demasiadas personas están confundidas. Por ello establecemos la Técnica DECAP. Se trata de la dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica. Los atributos cósmicos, la posibilidad de abrazarte por dentro y conciliarte contigo mismo, es un viaje apasionante al fondo de ti mismo. Para una vez abierto el cofre y detectado el tesoro, durante el auto-descubrimiento, pueda trasladarse a la comunidad y la sociedad el sentir que te hace único y valioso. Eres mucho más vital e importante de lo que nunca te ha dicho nadie.
    El TEOREMA es fácil y rápido de entender. Pero comprenderlo no basta, hace falta lanzarse al abismo para descubrir que dispones de alas para sobrevolar el laberinto de la ignorancia.
    La Fórmula AVE FÉNIX te hace renacer, regresar a tu esencia para fluir con las posibilidades. Sucede al visualizar las ilusiones del sistema y tomar el timón del navío que te lleva mar adentro, hasta la isla paradisíaca que solo tú estableces, si eres capaz de mantener el rumbo, a pesar de las influencias externas y el acoso informático y la coerción de la dictadura digital.
    La Temporada 1 de exodopodcast es una agradable invitación a mutar, y pasar del círculo al espiral. Es sencillo pasar del enfriamiento al que ha sido empujado el ciudadano, al calor que late en el palpitar humano. Se trata de simplificar la existencia. Abandonar el Ego y el exceso de mente que inunda de pensamientos la actividad que está enfocada en sobrevivir, en vez de la aventura fabulosa que es vivir, danzando alegremente con la vida. Se hace urgente vaciar la mente de impulsos aprendidos y reacciones programadas. Es decir, desechar toda la basura. Trasladarse a la quinta dimensión, equivale a dejar atrás el mundo de la dualidad.
    Se trata de un sendero invisible que se va haciendo visible con cada paso acertado que das. Nos situamos en la cuarta dimensión, el puente entre dos mundos paralelos que están por igual en la Tierra. Sin embargo, uno causa sufrimiento y, por el contrario, el otro es la clave para la plenitud del ser humano.
    Es tan simple como sustituir los deseos, por necesidades. Las emociones, por el sentimiento. Sentir la vibración de la vida bajo la piel, empezando con la música Rockaware. Canciones de consciencia para la innovación social. Tendemos la mano amiga.
    ¿Quieres acompañarnos?…
   La situación de catástrofe inminente es una verdad difícil de negar por un ser humano objetivo, capaz de intuir y percibir el pulso de la civilización a la que se obliga a la población mundial durante los próximos años, que serán definitivos para la historia de nuestra especie.
   La pregunta no es conseguir responder: ¿Hacia dónde va la raza humana? La pregunta clave es: ¿Hacia dónde vas tú?…
Te será imposible responderte, si no sabes quién eres en tu intimidad. Este es el punto de partida. Por ello mencionamos el ÉXODO. La sociedad es una abstracta condición que surge de las actitudes y las conductas. La sociedad la hace cada ser humano a través de las elecciones y los gestos que traslada, desde adentro, hacia afuera, en el seno del grupo y el lugar que habita. Se dibuja el palpitar de nuestra raza, con el conjunto de decisiones del colectivo. Pero cuando las directrices obligan a tan solo la opción única del discurso oficial… ¡Todo falla! El mundo se muere. Así están las cosas en nuestra época.
   Lo virtual de Internet ha sido una trampa de origen militar. Pero las inteligencias que diseñaron tales avances, no fueron capaces de pronosticar la evolución de la Inteligencia Artificial y, el resultado que se avecina es el del zombi y el androide, mitad humano y mitad máquina.
   Ciudadanos convertidos en personas-computadoras, es decir ciborgs, con cuerpos que contienen partículas metálicas que nos conectan a las grandes supercomputadoras. Convirtiéndose en dispositivos con IP. Al tiempo que la sofisticada generación de máquinas, está siendo cada vez más, y más independiente.
   Pronto serán autónomas. Podrán fabricar otras máquinas más perfectas, sin que durante el proceso, sea imprescindible la intervención del ser humano. Todo comienza con la adicción a Internet y el apego a los wifis. Hay que levantarse del sofá. Apagar el televisor, para salir a pasear por el bosque o la playa, sintiendo como la ráfaga de aire fresco te revolotea el cabello, mientras el espíritu se relaja y los pies, retoman el contacto con la Tierra.
   En tu mano está apagar y desenchufarte. Todo lo que no suma, resta. La tecnología, ¿te hace la vida más interesante? ¿Tienes una vida más plena por decirle a un dispositivo que encienda o paga las luces? ¿Te sientes vivo con la dependencia a lo virtual?
   Tú.. ¿en qué te quieres convertir?… Porque solamente se vislumbran en el horizonte dos opciones.. La responsabilidad de tu existencia es únicamente tuya. Tienes el control de tu vibración. ¿Vibras? Estás vibrando ahora mismo…

 

TRANSICIÓN AL SIGUIENTE NIVEL DE HUMANIDAD

Ésta es la década decisiva. El éxodo a la utopía es posible. Hay que darle gracias a la pandemia porque ha puesto en jaque mate a nuestra civilización. La sociedad enferma, da como resultado el resurgimiento desde la esencia cósmica del ser humano.
   La distopía ha sido el mejor impulso para la Sociedad Mejorada, es decir, el despliegue de la utopía. Una utopía a la que es fácil de llegar si no se deja uno arrastrar por los terremotos del Sistema. La sociedad que se mejora a sí misma desde la base de los Principios Humanistas, ya es una realidad en nuestros días.
   Hay un número creciente de ciudadanos cósmicos, exozistas, semillas de la nueva humanidad que vibran en cada acto cotidiano a plena consciencia y con significación. Sin miedo. Sin apego al ayer (lo viejo, el pasado, todo lo que se ha agotado). Con el compromiso de la responsabilidad (en la presencia del ahora, que dibuja el futuro, durante el presente, entendido como regalo y único tiempo vital y sustancial). Honestos y valientes ante el desafío de la oportunidad del mundo saludable y pacífico que garantiza la convivencia en armonía.
   Declive o extinción, qué más da. Sólo importa la realidad. Nada se sostiene desde la estructura artificial. Damos paso a lo que viene. Se abalanza sobre nosotros. Queramos o no queramos, ya está aquí y, quienes primero tomemos la delantera, antes llegamos a la cima de la hermosa montaña. Siempre existe un sendero hasta la cima. Encuentra el tuyo.
Si las ilusiones del Sistema como sanidad y educación, política y economía, ciencia y justicia, son evidentes, y ya no se engaña a nadie, con sus doctrinas de ilusionista, cuyos trucos de mago han quedado al descubierto. Hay que señalar que las confusiones a las que se llega en el campo de las religiones es mayúsculo. Por su complejidad de desvaríos y eufemismos relacionados con la figura de Dios y su instrumentalización.
   Espiritualidad y religión no son cuestiones idénticas. La “espiritualidad” a la que siempre nos referimos es la existencia del alma y su energía vibrante. Frente a las religiones que aseguran tener el patrimonio de Dios y las verdades acerca de la vida y la muerte. El ser humano es esencia genuina, es decir, espíritu vital. Mientras que las religiones son los lentes con los que se mira, pero lo observado, se interpreta por un tercero, cuyos intereses y motivaciones nunca están muy claros, porque no son transparentes.
   El espíritu, el alma, la energía, son cuestiones únicas, que sin embargo, se tergiversan en las diferentes escuelas de misterio y sociedades secretas e iglesias que pertenecen a un sin fin de posiciones e intenciones que acostumbran a rivalizar entre sí. La palabra “dios” siempre se queda pequeña. Es parcial. No corresponde a la verdad de la fuente o monada o espíritu universal que sustenta al cosmos.
   Después del deterioro y colapso de las viejas teorías, la instauración del Gobierno Central Global de la Jefatura Negativa, ¿qué ofrece a los ciudadanos del mundo en cuestiones de espiritualidad?… Pues más errores que remplacen a la verdad imperecedera, más motivos de división y mayores separaciones para extraviarse en los estériles conflictos por señalar quien está en lo cierto y quien no lo está. Además del “transhumanismo” que convierte a los seres humanos en ciborgs (seres humanos computadoras y ciudadanos metálicos con plásticos en sus entrañas).
   Ateos y agnósticos, musulmanes y cristianos, el ocultismo y la teosofía, los rosacruces y el neovedantismo, el realismo y la cienciología. Hay una lista larguísima de variantes, para todos los gustos y mentalidades. ¿Cuántas se centran en lo esencial del espíritu?
   La espiritualidad del revés, es la existencia de fantasmas y sucesos paranormales que hablan de los muertos vivientes que nos rodean. Casas encantadas y el terror de las películas han contribuido a distorsionar y alejar a los adolescentes de la espiritualidad. Hasta el punto que si preguntas a un joven si somos almas en un cuerpo, o por el contrario, cuerpos, que quizás tienen algunos algo que puede llamarse alma o espíritu, pues se quedan mudos. Sin saber qué responder.
   La posibilidad de comunicarse con los muertos, se llamó “espiritismo”, pero nada tiene que ver con la Espiritualidad que señala el espíritu que se da. Lo que es, además de materialidad. Hay un espíritu viviente en una canción o novela o pintura. Es la expresión que manifiesta el artista, su alma, plasmada en la obra que proyecta vida e información que a simple vista, nunca puede verse o analizarse.
   Cuidado con dejarse atrapar con lo del Karma y el Darma que son aspectos de la “carne” y el cuerpo, nunca del espíritu. Tienen que ver con la tercera dimensión y la trampa de la dualidad. La reencarnación, ¿existe?.. piensa lo que tú quieras. Si fuera cierta la teoría, traeríamos mucha información a la nueva vida, ¿sí?
   En mi opinión, ni “los de arriba”, llámense maestros ascendidos o cirujanos galácticos o confederación extraterrestre (nosotros lo seres humanos que habitamos la piel del planeta, la parte exterior de la Tierra, viviendo en su corteza, somos los extraterrestres y, otra cosa son los intraterrenos que habitan el interior del planeta). Decía que ni unos ni otros pueden descargar el nuevo software o susurrar los conocimientos al oído mientras se duerme o en una sesión espiritista o durante un viaje astral. Llevamos toda la información impresa en el ADN. Cada uno debe aprender a activar la sabiduría. Es muy simple. Ninguna influencia externa sirve para otra cosa que no sea entorpecer este viaje existencial.
   La reencarnación es un término que enmaraña el premio y el castigo aplicados a la muerte, a lo que ocurre después. Cuando nadie lo sabe con certeza, lo que ocurre de verdad. El hecho mismo resulta grotesco. El sólo plantearlo. Pero agrada y convence a un gran número de seguidores.
   Las constituciones de los países del mundo detallan como “derecho” la opción de “libertad de culto”. Pero es supuesta, la libertad de libre elección. La población da como cierta la posibilidad de elegir y decidir. Se ensalza el “progreso en las libertades individuales”. No se cuestiona el trasfondo oculto del proceso institucional.
   ¿Por qué se hace del culto un derecho legal? Es más, por qué se señala el “derecho a la vida”. Nunca es para cuidar y proteger. Sólo es para poder legislar y castigar. Se trata de una solemne tontería denominar “derecho” a lo que en verdad es un don natural. La vida jamás es un “derecho”. Es un hecho irrevocable por ningún gobierno u organización internacional. Por tal razón se cambia la palabra DON por la denominación: derecho. Para poder hacer daño y causar perjuicios desde la autoridad que abusa de lo legal. Así es como Libre Albedrío se transforma en Libertad y “derecho” que se regula desde la fuerza que proporciona el arma de la Ley, arrinconando toda posibilidad de voluntad consciente (vitalidad espiritual).
   La ciudadanía planetaria elige libremente (cree estar escogiendo) su propia “opción religiosa” como un derecho civil que le otorga el Estado. Pero no se percata que a un nivel efectivo, rinde culto a la tradición y la costumbre de la doctrina de la esclavitud: creerás en función de las opciones y nada más. Es decir, que se interpone al intruso que intermedia entre Dios y el ser humano, en vez de que fluya el diálogo directamente entre el ser humano y la Potencia. Me refiero a que se implanta el árbitro. Un árbitro que es quien remarca las normas y las reglas que en verdad, marginan a la máxima potencialidad (léase Dios o energía que nos habita a cada uno y a todas las cosas del cosmos).
   Muchos son los que se consideran “católicos” o “protestantes” o “budistas” o “musulmanes”. Es de la misma manera que los ciudadanos creen estar eligiendo ser de “izquierdas” o “derechas”, del “equipo de fútbol A” o del “equipo de fútbol B”. La cuestión es entorpecer y dibujar la dualidad de dos partes o más que luchan y se enfrentan para entender quien es que “está en lo cierto”. Cuando lo único que se precisa es un espejo para que cada ser humano advierta su naturaleza interior, en vez del show organizado por el Sistema artificial que no comprende lo natural de la energía.
   Entre las distintas religiones, no existen grandes diferencias, salvo que con cada una de ellas, el ser humano se aleja de su humanidad y pasa a enredarse con argumentos artificiales y demás ritos y dogmas y tabús. Todo, excepto la identidad particular de los atributos cósmicos.
   El éxodo a la quinta dimensión es de lo que estamos hablando. Una vez realizado el éxodo al fondo del alma humana, se da la oportunidad del “abrazarse por dentro”. Me refiero a comprender el espíritu universal que nos habita. Entonces surge potente la conciliación con los atributos cósmicos (dones naturales y talentos particulares) con lo que el empoderamiento al margen del Estado y la Religión es posible. El éxodo a la utopía es en verdad el éxodo a la Sociedad Mejorada.
   El ser humano (ciudadano cósmico) es el principal protagonista de los eventos que devienen del planeta azul la nueva versión de la Tierra. Hasta la fecha ha sido en su mayoría, bastante pasivo, demasiado haragán, algo indeciso, y muy miedoso. Sin embargo, la acción que requiere la nueva situación deviene un desafío que en sí mismo es un fantástico estímulo.
   La historia de nuestra civilización de los últimos tres siglos, conforman la evidencia de un proyecto a largo plazo que cincuenta años atrás se conoció como Nuevo Orden Mundial y que se institucionalizó después de la segunda guerra mundial, momento en que se dejó a un lado los territorios de los países, para iniciar la tercera guerra mundial contra el ser humano.
   El proyecto que lidera el Gobierno Central Global dejó siempre muy claros sus objetivos. Es el ciudadano del mundo, independientemente de su lugar de nacimiento o residencia, el que debe ser destruido. Es decir, despojado de sus atributos cósmicos que se traducen en su “humanidad”. Desde las ilusiones del Sistema que encierra a los hombres y mujeres en el laberinto de la ignorancia, para someterlos a una esclavitud permanente, se ha erradicado su consciencia, educando sus emociones, mermando su posibilidad de vibrar, controlando su totalidad, transformando su naturaleza en artificiosidad común, bloqueando toda opción de innovación social centrada en la mejora. Sólo hay cambios constantes que varían las cosas, pero jamás la realidad en favor de la plenitud humana. Así es que es imposible evolucionar.
   El Sistema que se agotó y ha quedado obsoleto, quebró, y conversa sobre el difunto cadáver, cansa y aburre (al menos a mí). ¿Pero qué hay frente a la población mundial como alternativa viable para 2021 y el resto de la década?…
   Me entusiasmo ante el desempeño de la Agenda Ciudadana para la Nueva Armonía Planetaria. La emancipación de lo viejo, de todo lo conocido y aprendido, es necesaria para que la independencia y la autonomía se apliquen a diario en la comunidad (naranja). No es la píldora que te vuelve a la inconsciencia. Tampoco la píldora que te enseña una verdad con la que no puedes lidiar. La píldora naranja es la alternativa que te dota del poder para crear. Porque el Sistema tuvo las armas y la fuerza, pero jamás tuvo el poder.
   El poder es el empoderamiento ciudadano. Es el diálogo íntimo sin intermediarios, como alumnos y maestros al mismo tiempo. Somos nuestro mejor amigo y, a la vez, somos nuestro peor enemigo. No hay mayor rival que negar el alma y darle valor al Ego. El mejor aliado es la energía y su oportunidad de vibrar.
   El Sistema (Jefatura Negativa), los Estados y las Religiones, nunca se han interesado en lo que el ser humano es por naturaleza. Únicamente se han interesado en lo que pueden ser de utilidad para sus fines egoístas. Es la utilidad del beneficio, la ventaja que proporcionan, lo que ha convertido a los seres humanos en piezas de la maquinaria del Sistema, que a punto están de convertirse en ciudadanos-ciborgs.
   El Gobierno Central Global sigue la misma inercia macabra, de ver a los ciudadanos como simples herramientas robotizadas que ejecutan los planes y los programas insertados, despreciando los atributos cósmicos y los principios humanistas fundamentales.
   ¿Cuáles son los nuevos sicarios del Gobierno Central Global? ¿Quiénes son los nuevos cómplices del Gobierno Central Global? Los secuaces de la Jefatura Negativa (élite o amos del mundo o antiguo estado profundo), son los países y las instituciones, ¿sí?
   ¡No! Cualquier persona que desprecia el amor y la empatía, la cooperación y el bien común, la ayuda recíproca y la consciencia de unidad. Cualquiera que no entiende la alegría compartida y que no aprecia la fraternidad y la consciencia. Todas las que sigan ensalzando la dualidad y al Ego. Es decir, las personas que sigan ancladas al puerto de la tercera dimensión. Sin embargo, el paso a quinta dimensión es del planeta. No sólo se aplica a la raza humana y cualquier ser vivo. Es un evento que afecta a la Tierra por su variación de posición gravitacional.
   La quinta dimensión es una realidad inminente y, el viaje, la transición, el trayecto que se realiza es el traslado por el puente, el recorrida por la cuarta dimensión: sendero invisible que se hará visible para unos pocos. No será para todo el mundo. Por tal motivo tendemos la mano amiga en nuestra ocupación vital: hacer de barqueros que ayudan a traspasar el río, de una orilla a la otra. La Técnica DECAP es fortuita. La dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica es una buena noticia.
   El concepto “normal” desaparece. Lo que años atrás se denominaba ser normal, en verdad equivalía exactamente a ser “estándar” (patrón señalado por el Sistema). Una pieza que encajaba perfectamente a la maquinaria del Sistema (siguiendo al ética y moral establecidas). Un Sistema cuya misión encubierta era ahogar la energía humana y estrangular toda posibilidad de vibración. Pero el alma humana no puede asesinarse. Nadie te la puede robar. Es tu mayor tesoro y, por ello se ha tratado de manchar y ensuciar. Pero la quinta dimensión habla del despertar a la consciencia de tu verdad: eres energía, un alma en la Tierra. Deja de caminar entre las ruinas y los escombros del Sistema.
   No es que de repente descubramos que tenemos “esencia”. Es que desde que tenemos uso de razón, nos han distraído, incluso agredido, para que no viéramos lo más obvio del mundo. Una vez cerramos los ojos de las creencias populares y abandonamos la presión del Gobierno Central Global y sus nuevas leyes, resulta que los ojos del alma se abren y vemos, por fin, la verdad desnuda.
   La energía vital es nuestra esencia espiritual. El cuerpo es meramente la caja que nos alberga durante el trayecto por la vida en la Tierra. No presentamos un nuevo paradigma. Siempre estuvo nuestra Totalidad al alcance de cada uno que quisiera tomar la brújula cósmica. Es ahora que no hay que volver a dejarse atrapar. Los engaños dan comienzo porque el ser humano niega su humanidad, los atributos cósmicos con los que habita el planeta.
   La verdadera “evolución” es partir de ésta premisa. No tiene que ver con el reset o la desprogramación o el desaprender las falsedades que nos han inyectado en las venas desde que aterrizamos en las cunas. La evolución da comienzo cuando tomamos en nuestras manos lo sutil y etéreo y lo convertimos en una vibración. Es al desembarazarte de las telarañas que finalmente se derriba el edificio del Sistema. Entonces se propicia la evolución. Evolución como desarrollo humano. Crecimiento del alma que se manifiesta. Emerge el espíritu que se proyecta y se expande en varios puntos del planeta. ¿Dónde más estás ahora mismo?
   Ser y estar a la vez en varios sitios.. eso es evolucionar a los estadios de mundos paralelos y realidades alternativas que nada tienen que ver con lo cuántico. Las células son como las miles de estrellas del universo. Titilan las estrellas bajo nuestra piel. Es el palpitar genuino de la existencia humana. Así lo siento. Por ello lo comparto aquí contigo.
   Volvamos a la poética de la Naturaleza en el mundo. Participemos de un mundo cuyo reflejo es la bondad de nuestro ser y la belleza del alma. La verdad de lo que nos habita, bien puede habitar el planeta Tierra, Gaia, Agartha.
   El ser humano, nunca puede ser “mejorado”. Puede ser auténtico, y toda su Totalidad (la mejor versión posible que resulta del equilibrio entre plenitud y significación). Pero sólo si advertimos (con humildad) y comprobamos (con serenidad) que seguimos limitados. Si así es como sucede, entonces nos estamos reprimiendo a nosotros mismos.
   Jamás puede ser mejorado el ser humano (sólo desplegado desde su esencia genuina), sin embargo, la sociedad enferma del Sistema, sí puede, y sí debe ser mejorada. La Sociedad Mejorada.. es la que habitan los seres humanos que dejaron sus máscaras en la tercera dimensión. Así de simple.
   El ser humano es original, aunque ha sido alterado y robotizado. Los pasivos y autómatas, probablemente se queden atrapados en la tercera dimensión y no lograrán dar el salto a quinta dimensión. Aquellas personas que quieran activarse y avanzar, pueden hacerlo con el Programa de Humanidades ÉXODO. También la música Rockaware es un buen punto de partida. Hay canciones que sanan, si están estimulando a quien tararea y danza, gracias a las reflexiones que provocan, con la única finalidad de impulsar la innovación social.
   El alma es inmutable, constante, no así el cuerpo del ser humano que es perecedero. Una caja que se deteriora con el tiempo y que se abandona, para seguir el viaje espiritual cuyo destino es irrelevante para el ser humano. Incomprensible, para cualquier habitante de la Tierra (sin duda irrelevante). Porque al dirigir la atención en ésta área de arenas movedizas, lo que sucede, es que te trabas. Dejas de hacer lo que te toca en el momento, que no es otra cosa que palpitar, vivir, vibrar en la comunidad del mundo y tu época.
   El ser humano “universal” es el ciudadano cósmico. Aquel hombre y mujer que sintoniza con la frecuencia de su esencia genuina, eso es: el espíritu. La espiritualidad es la energía que emerge y trasciende. El alma que se manifiesta y expande. Proyectarse en el mundo es una decisión personal e intransferible. Depende exclusivamente de ti. Nunca depende del Estado. Jamás depende de la Religión. Tiene que ver con el asumir el compromiso de la responsabilidad del Libre Albedrío o dejarse arrastrar por lo correcto y legal, la libertad y la autoridad, la tradición y las creencias populares, las enseñanzas inculcadas desde la propaganda que adoctrina y la presión de lo que de ti espera tu familia y la cultura institucional. Así de simple es la existencia humana: tomar las riendas de la vida y escribir tu historia o dejar que otros controlen tu manera de ser y estar en la Tierra.
   El mayor obstáculo es la tecnología. La tecnología, sus avances, son maravillosos, pero se han acentuado los usos inadecuados. La utilidad que se da al Internet y la inteligencia artificial, es una señal de la urgencia de apartarse en lo posible del celular y las ondas electromagnéticas. Lo virtual es artificial, nada que ver con lo humano y lo natural. Regresar al trato cotidiano de las relaciones interpersonales, es una necesidad vital muy urgente.
   La sociedad no debe construirse desde la técnica y la ciencia. Hay que imaginar cómo eran las convivencias entre los nativos y aborígenes antes que apareciera el dinero. El trueque y la reverencia al anciano que se reconoce por su experiencia, es mejor que la autoridad que se impone y el método de intercambio que sólo regulan unos pocos, en vez de la tribu entera, por consenso unánime, con la participación del testimonio de los más jóvenes.
   Los aparatos que sirven, están bien, aunque no es tan bueno el hecho de que se hagan imprescindibles hasta el punto de caer en depresión si no se tienen cerca. Hay muchos aparatos que son del todo prescindibles, y que ante su aparente utilidad, sólo sirven para distanciarnos de la humanidad del ser y de la relación con el resto de seres humanos. La conferencia virtual es un gran logro, por supuesto. Pero se ha dado la siguiente norma habitual: las personas veneran a las máquinas, las valoran y las sirven, al tiempo que utilizan a las personas como si fueran cosas de usar y tirar.
   El Gobierno Central Global tiene a los países como sucursales territoriales donde los títeres de turno dan curso a las órdenes robotizadas. Pero lo que sucede desde la inauguración de la pandemia es que los ciudadanos devienen computadoras andantes cuyas ordenes son el software que se descarga desde las antenas de la tecnología 5G.
   La era tecnológica es la verdadera pandemia. Desde hace años existen los chips minúsculos que se inyectan y operan bajo la piel humana. Desde hace años existen los dispositivos nanotecnológicos de funcionamiento microscópico que funcionan en el organismo humano. Desde hace años existen los soportes biotecnológicos integrados en enfermos y discapacitados. Desde hace años existe la posibilidad tecnológica de la modificación genética para obtener “niños a la carta”. ¿Para qué servirá la inyección llamada vacuna?…
   Todo lo tecnológico es artificial y, por consiguiente, amenaza la humanidad de los seres humanos. El uso maquiavélico y malvado de los avances tecnológicos, mezclados en combinación perfecta con la sanidad, con la cantinela de salvar y proteger a quienes tienen miedo a contagiarse y morir, dará como resultado a los nuevos Soldados del Sistema que se ha modernizado a través de la ciencia farmacológica con el apoyo de medios de comunicación y gobiernos que implementan en la sociedad las medidas militares y jurídicas y de gestión política, pero en ningún caso, acciones concretas relacionadas con la salud.
   En nuestra época la naturaleza fundamental de los seres humanos está siendo alterada, modificada, adulterada, dañada. Es peligroso seguir sometidos a las directrices de una forma de organización social cuya meta es más androides y personas-computadoras que actuaran previsiblemente con la presión del botón. Antes obedecieron, pero empujados por la publicidad y la manipulación informativa. Los Principios Humanistas se aniquilan, para imponer el valor de los valores que el Gobierno Central Global elige, en detrimento de lo natural y humano. En favor de lo artificial y mezquino, pues sólo sirve a la misma élite que impulsó el Nuevo Orden Mundial a lo largo del pasado siglo XX.
   La soberanía de nuestro cuerpo es el territorio inexpugnable por nadie. Por ello la forzosa vacunación “por ley” y por respeto a los demás, para garantizar la salud de todos, resulta una tergiversación mayúscula. ¿Hasta qué punto vas a defender tu palacio? Tu cuerpo es tu palacio y tu alma, los tesoros que guardas en tu palacio. ¿Vas a permitir que lo saqueen?

El silencio y la inocencia, son palabras clave. Igual que la expresión SEGUNDO NACIMIENTO.

ALEXANDRO ENERGYS - Webmaster